El derecho humano al cuidado: las trabajadoras de los servicios públicos abren el camino.
Por Verónica Montúfar, Internacional de Servicios Públicos, 08.03.2026
“En este 8 de marzo de 2026, Día Internacional de la Mujer, las trabajadoras de los servicios
públicos de todo el mundo se unen para visibilizar su lucha por conseguir el reconocimiento
del cuidado como un derecho humano.
Desde los lugares de trabajo hasta la legislación nacional, los sindicatos de servicios públicos están
impulsando esta agenda mediante el cabildeo, el diálogo social y la negociación colectiva. En todas las
regiones, los sindicatos han contribuido a importantes avances legislativos y políticos que reconocen el
derecho al cuidado, estableciéndolo en algunos países como un derecho humano independiente.
Este impulso se ve reforzado por importantes normas y jurisprudencia internacionales. En 2025, la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, en su histórica Opinión Consultiva OC-31/25, afirmó la existencia
de un derecho al cuidado basado en los principios de igualdad y no discriminación, reconociendo tanto
el derecho a recibir cuidados como el derecho a proporcionarlos en condiciones dignas. Esta decisión
supuso un paso significativo en la consolidación del cuidado como una cuestión de derechos humanos
dentro del derecho internacional.
Para las trabajadoras, el derecho al cuidado se consigue a través del poder sindical, y el mundo laboral
es uno de sus principales campos de batalla.
La norma laboral internacional, el Convenio 156 de la OIT sobre lxs trabajadores con responsabilidades
familiares (1981), desempeña un papel fundamental. El Convenio exige a los Estados que permitan a lxs
trabajadores con responsabilidades familiares participar en el empleo sin discriminación y, en la medida
de lo posible, sin conflicto entre las obligaciones laborales y familiares. Exige medidas como políticas de
permisos, servicios de cuidado infantil y ajustes en las condiciones de trabajo, medidas que se aplican de
manera más eficaz mediante la negociación colectiva y un diálogo social sólido.
Como destacó la presidenta del Comité Mundial de Mujeres de la ISP, Hitomi Kimura, JICHIRO (Japón):
«Para las trabajadoras, el derecho al cuidado se consigue gracias al poder de los sindicatos, y el
mundo laboral es uno de sus principales campos de batalla. A través del Convenio 156 de la
OIT, la negociación colectiva y un diálogo social sólido, los sindicatos convierten las promesas
en derechos exigibles. En la mesa de negociación, consiguen protecciones concretas: permisos
remunerados, horarios flexibles y protección social. Estos logros deben estar respaldados por
servicios públicos del cuidado universales, incluidos los prestados directamente por los
empleadores o garantizados como derechos laborales».