Claroscuros de la jornada laboral de 40hrss en Latinoamérica: realidad para algunos, promesa para otros. Por J.García Cruz, en El País/América.es. 28.04.26
“Los claroscuros de la jornada laboral de 40 horas en Latinoamérica: realidad para algunos, promesa para otros En la región se cruzan salarios estancados, alta informalidad y avances desiguales en protección social. Escribe Jesús García Cruz, en El País/América, 28.04.2026
Ecuador y Venezuela son los únicos países de América Latina que tienen establecida una jornada laboral de 40 horas. Chile avanza de cerca para ocupar el tercer puesto. Este domingo 26 de abril, el país sudamericano comienza la reducción a 42 horas semanales, un paso más para llegar a la meta. El resto de la región se mueve entre las 42 y las 48 horas legales, aunque varios gobiernos han emprendido reformas graduales que convierten las 40 horas en una promesa más que en
una realidad inmediata.
América Latina llega tarde a un debate que en Europa y el norte de Asia empezó hace décadas: cuánto tiempo debe pasar una persona en el trabajo para vivir dignamente y sin “quemarse”. La región mantiene algunos de los límites legales y, sobre todo, de las jornadas efectivas más largas del mundo, con países donde todavía es normal trabajar 48 horas a la semana, seis días seguidos. La reducción de la jornada, que en los años setenta se asociaba a la expansión del Estado de bienestar, hoy reaparece ligada a la salud mental, la productividad y la conciliación, pero también a economías informales
y presupuestos fiscales mucho más frágiles.
En los últimos años, la discusión ha dejado de ser teórica. La aprobación de una ley de 40 horas en Chile, los recortes graduales de Colombia y Honduras, y la reforma constitucional en México han colocado el tema en el centro de la discusión pública y empresarial. A la vez, los datos muestran una paradoja: aunque varios países anuncian semanas “más cortas”, el grueso de los trabajadores latinoamericanos sigue acumulando muchas más horas de trabajo que sus pares en la OCDE.
Un continente que trabaja más de 40 horas
Las comparativas regionales coinciden en que la mayoría de los países de América Latina mantienen topes legales de entre 44 y 48 horas semanales, por encima de la recomendación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de limitar la jornada “normal” a 40 horas. Argentina, Perú, Costa Rica, Paraguay, Uruguay, Nicaragua, Guatemala y Panamá siguen con semanas de hasta 48 horas en sus códigos laborales, a menudo distribuidas en seis días de trabajo.
Otros países, como Brasil, El Salvador, Honduras, Cuba o República Dominicana, han rebajado el límite a 44 horas, pero siguen lejos de la meta de las 40, en un mercado laboral donde un alto porcentaje de las personas ocupadas trabaja en la informalidad, con menor protección frente a jornadas excesivas. SEGUIR LEYENDO