A lo largo de los años, se ha invertido un esfuerzo considerable en mejorar el nivel educativo
de las personas en todo el mundo, especialmente en el marco de la aplicación de los Objetivos
de Desarrollo del Milenio y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Sin embargo, los enormes
avances logrados en el aumento de los niveles de educación, especialmente entre las mujeres
y las niñas, no se han traducido en las correspondientes mejoras en los resultados del mercado laboral.