Estos días se habla mucho de los peligros de la inteligencia artificial (IA) poniendo como
ejemplo el ChatGPT y sus especiales capacidades. Esta tecnología emergente se aplica a
muchas áreas y muy diversas, entre ellas, el ámbito laboral. De hecho el ChatGPT es un robot
software y, sobre esta tecnología ya existen casos judiciales en el Derecho del Trabajo. Pero,
¿qué es un robot software?; ¿cómo podría afectar el ChatGPT en el empleo?; ¿y en los
derechos de las personas trabajadoras?
Existe un tipo de robótica denominada robots de software que trabajan en las sombras y que
actúan sobre las aplicaciones o los ficheros. Nos referimos a los robots RPA (Automatización
Robótica de Procesos) y a los chatbots que habitan en nuestros ordenadores y smartphones y
sobre todo tienen la capacidad de hablar, escuchar, reconocernos y contestarnos. Así, por
ejemplo, el ChatGPT desarrollado por OpenAI puede simular y procesar conversaciones
naturales que son propias de las personas. Para ello, ChatGPT analiza una gran cantidad de
datos de texto de varias fuentes, incluidos textos en línea, diccionarios, libros y documentos
científicos, y se somete a un proceso de entrenamiento mediante un algoritmo de aprendizaje
automático.” SEGUIR LEYENDO