Llenando los vacíos y asegurando el futuro del trabajo híbrido.
Adrián Ali, director general, HP Latinoamérica. En Revista Economía
El trabajo híbrido llegó para quedarse. Una nueva cultura de patrones de trabajo flexible ha
surgido y contribuido a mejorar el bienestar de los colaboradores, creando nuevas
oportunidades para la innovación. Según Gartner, se prevé que el 51% de los profesionales
estarán trabajando de forma híbrida y el 20% trabajará completamente a la distancia en 2023.
Sin embargo, con estas nuevas libertades llegan nuevas prioridades para los equipos de seguridad.
Fortalecer y hacer más seguras las organizaciones se ha vuelto una tarea más compleja ya que el
perímetro de la seguridad informática no es tan fácil de distinguir como antes. Para poder enfrentar esta
situación, debemos concentrarnos en la protección de los dispositivos de punto final, tales como PCs e
impresoras, porque constituyen la “zona cero” donde impactan la mayoría de los ataques. Se necesitan
nuevas estrategias de ciberseguridad para prevenir, detectar, y contener las amenazas cibernéticas,
además de mejorar la gestión remota de PCs a fin de mitigar los riesgos asociados con la pérdida y el
robo de los dispositivos.
Cerrando las brechas de seguridad en la era híbrida
Según la nueva investigación e informe sobre seguridad híbrida de HP Wolf Security, el 82%[i] de los
responsables de seguridad que operan un modelo de trabajo híbrido presentan brechas de seguridad en
su organización y no es difícil ver de qué forma. Los dispositivos de punto final son el centro del mundo
del empleado híbrido. Ya sea una laptop, tableta, PC, smartphone, o periféricos asociados como las
impresoras, todos estos dispositivos son los puntos de entrada favoritos para los atacantes. De hecho, el
84%i de estos reconocen que estos dispositivos son la fuente de la mayoría de los peligros de seguridad
y el lugar donde ocurren la mayoría de las amenazas cibernéticas que ponen en riesgo a las empresas.