El trabajo del futuro y el sándwich de miga de pan. Por Hugo Barretto,
publicado en La Diaria, 11.04.2022
“¿Qué tiene que ver el trabajo 4.0 con la precariedad laboral y la falta de
reconocimiento? ¿Son modelos paralelos y desvinculados o se
retroalimentan? El problema del futuro del trabajo es de todo los
trabajos, no solo el tecnológico.”
“La curiosidad une partes desvinculadas del mundo y justifica al ser humano”, dice Ida Vitale
en las primeras líneas de De plantas y animales: acercamientos literarios. El efecto hipnótico
de la poética –propio de toda buena literatura– no debería, sin embargo, inhabilitar una
mirada detenida de las cosas, ejercicio que en ocasiones permite descifrar que ciertos
fenómenos, que parecen pertenecer a territorios distintos de lo real, son parte de un mismo
proceso.
Justamente, en los últimos días fueron noticia en nuestro país dos hechos que un juicio
apresurado puede ubicar en zonas diametralmente opuestas de la realidad del mundo del
trabajo.
Por una parte, se produjo en el Parlamento el lanzamiento del segundo año de trabajo de la
Comisión Especial de Futuros, integrada por senadores y diputados de los distintos partidos
políticos con representación parlamentaria, cuya agenda estará centrada en 2022 en la
temática “El futuro del trabajo y el trabajo del futuro”.
De acuerdo a lo informado por los medios, uno de los asesores de la comisión expresó que
“estamos viviendo la revolución industrial 4.0, que trae consigo un impacto sobre la vida”, ya
que “la transformación tecnológica va más rápido de lo que nos podemos adaptar”.