De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en México las personas
laboran en promedio casi 44 horas a la semana, lo que sitúa a nuestro país como uno de los
países en los que más horas se destina al trabajo. Para personas trabajadoras de sectores
obrero, hotelero, restaurantero, seguridad privada o de tiendas departamentales lo anterior
significa pasar la mayor parte de esas horas de pie, a partir de la falsa convicción de que tomar
asiento aporta una “mala imagen” o resta eficiencia.
Al respecto, el Comité sobre los Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Organización
de Naciones Unidas (ONU), al interpretar el Artículo 7 de ese Pacto Internacional
correspondiente al derecho al trabajo, estableció que la política de seguridad e higiene en
ámbito laboral abarca necesariamente los requisitos ergonómicos que contribuyan a la
funcionalidad y anatomía de las personas, a su desempeño y cuidado físico y mental.
Algunos de los principales problemas de salud física asociados con prolongadas horas de pie
corresponden a dolores lumbares, rigidez de cuello y hombros, lesiones en rodillas,
insuficiencia venosa y consecuencias diferenciadas para las mujeres y personas gestantes.