A través de mapas de congruencia, la OIT y la UIA analizan cómo alinear la formación técnico-
profesional con las necesidades productivas en el Gran Mendoza y el Noreste del Chubut en el
contexto de la industria 4.0.
La transformación tecnológica y productiva redefine las necesidades de competencias en el
mundo del trabajo. En este escenario, la articulación entre el sistema de formación técnico-
profesional y el entramado productivo resulta clave para sostener la competitividad y ampliar
las oportunidades de empleo de calidad.
El estudio "Formación técnico-profesional y capacidades productivas: diagnóstico y
oportunidades en Argentina", desarrollado conjuntamente por la Organización Internacional
del Trabajo (OIT) y la Unión Industrial Argentina (UIA), con implementación técnica de la
Fundación Observatorio PyME (FOP), analiza la correspondencia entre la oferta formativa y la
demanda de calificaciones en dos territorios estratégicos: el Gran Mendoza y el Noreste del
Chubut. A partir de una metodología innovadora, se construyeron matrices y mapas de
congruencia que permiten visualizar el grado de alineación entre las especialidades educativas
y los sectores productivos locales.
Desde la perspectiva del sector empleador, la herramienta desarrollada aporta un valor
estratégico: “Los mapas de congruencia permiten identificar con mayor precisión dónde están
hoy las brechas entre la formación técnico-profesional y las necesidades del entramado
productivo. El estudio muestra desencuentro entre oferta y demanda en áreas nodales para la
industria, como metalmecánica, electrónica y, cada vez más, informática y software. Contar
con esta evidencia es fundamental para orientar la formación hacia las capacidades que
requiere la transformación productiva en cada territorio”, destaca Florencia Suau, Jefa del
Departamento de Educación, Tecnología e Innovación Productiva.
Los principales hallazgos muestran avances en esta articulación, aunque aún de manera
parcial. Sectores como la manufactura, el agro, la pesca, el transporte y los servicios técnicos
presentan niveles de coincidencia con la oferta formativa, pero persisten brechas que limitan
la disponibilidad de perfiles calificados.
“El 73% de las empresas que buscan personal calificado en Chubut y 78% en Mendoza afirma
no encontrar perfiles adecuados. Entre las principales razones se destacan la falta de
competencias técnicas específicas, la escasa experiencia laboral y déficits en habilidades para
el entorno de trabajo”, señala Bárbara Perrot, especialista de empleo y desarrollo productivo
de OIT en Argentina.
El análisis también incorpora el impacto de la transformación tecnológica en la demanda de
capacidades. La creciente adopción de tecnologías digitales y de inteligencia artificial en los
procesos productivos plantea nuevos desafíos para las empresas, tanto en términos de
inversión como de adecuación de las competencias laborales. En este contexto, los mapas de
congruencia se consolidan como una herramienta clave para anticipar necesidades futuras y
orientar la formación.
El estudio además incluye la identificación de sectores estratégicos y la elaboración de una
hoja de ruta con recomendaciones para mejorar la pertinencia de la formación, entre ellas el
fortalecimiento de las prácticas profesionalizantes y la actualización curricular.
Avanzar hacia sistemas de formación más pertinentes y articulados con el sector productivo es
clave para mejorar la empleabilidad, impulsar la innovación y construir un mercado de trabajo
más dinámico e inclusivo.
El estudio fue desarrollado gracias al apoyo del proyecto de la OIT “Soluciones innovadoras
para la creación de empleo decente y la sostenibilidad de las empresas orientada a la
transición a la economía formal”, que impulsa intervenciones basadas en evidencia para
fortalecer la formalización, la productividad y la calidad del empleo en Argentina.