A 20 años de la Ley de Trabajo Doméstico, trabajadoras reclaman incumplimiento de la
norma y brecha entre Montevideo y el interior. Escribe Paulina Molaguerom en La Diaria,
20.08.26
“Uruguay fue sede del primer encuentro iberoamericano sobre trabajo doméstico, que reunió a
autoridades, representantes internacionales y actores sociales.
En el marco del vigésimo aniversario de la Ley de Trabajo Doméstico, Uruguay fue sede del primer
encuentro iberoamericano sobre trabajo doméstico, que se llevó a cabo este martes 18 y miércoles 19
de agosto en el Palacio Legislativo.
El evento coincidió en su segunda jornada con el Día de las Trabajadoras Domésticas, que se
conmemora cada 19 de agosto y es un feriado pago y no laborable.
La actividad reunió a representantes de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS), el
Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), el Banco de Previsión Social (BPS) y actores sociales,
quienes analizaron los avances y reflexionaron sobre los desafíos que enfrenta el sector a 20 años de su
regulación.
Uruguay es “pionero” en la normativa sobre el trabajo doméstico y fue tomado como ejemplo por la
Organización Internacional de Trabajo para la aprobación del Convenio 189, que reconoce los derechos
de las trabajadoras del sector a nivel mundial. Sin embargo, desde el Sindicato Único de Trabajadoras
Domésticas (SUTD) advierten que todavía “hay mucho por hacer”.
“En muchos lugares aún no se respeta la ley”, dijo la presidenta del SUTD, Laura Rivero, y agregó, a
modo de ejemplo, que “muchas trabajadoras” no cobran ni salario vacacional ni licencia. “Tenemos que
seguir luchando contra la injusticia social que hay hacia las trabajadoras domésticas”, manifestó.
“En el interior del país hay compañeras trabajando mucho más que ocho horas por día. A veces trabajan
ocho o diez horas por 10.000 pesos”, relató, y dijo que la vulneración aumenta cuando se trata de
trabajadoras migrantes, a quienes se les paga “menos de lo que corresponde por no tener documento
uruguayo”.
Rivero celebró los 20 años de la ley, pero pidió “un esfuerzo más” a los distintos actores involucrados.
“No queremos que haya una brecha entre el interior y Montevideo como existe hoy en día. El salario
que conquistamos en el Consejo de Salarios es para todas las trabajadoras domésticas de Montevideo y
del interior del país”, subrayó.
Por su parte, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, dijo que desde la cartera se
“recogen todas las críticas y demandas a la ley”, al tiempo que reivindicó “las luchas” y recordó a “las
luchadoras” por “sus acciones de movilización, organización y de flexibilidad a la hora de articular” con
otros actores.
En Uruguay hay 75.000 trabajadoras domésticas; “una de cada diez mujeres” trabaja en este sector,
precisó el jerarca, y destacó la importancia de esta labor en la sociedad. “Otros trabajadores y otras
trabajadoras necesitan contratar a una trabajadora doméstica para mantener su casa en orden, para
cuidar a los seres queridos –sean niños, enfermos o personas mayores–, y gracias a su trabajo otros
pueden desarrollarse en el ámbito laboral, continuar estudiando y participar en distintos espacios de la
sociedad”, valoró.
“Ejemplo de diálogo democrático”
El encuentro contó con la participación de representantes de siete países. La secretaria general de la
OISS, Gina Magnolia Riaño, calificó al Día de la Trabajadora Doméstica como una “iniciativa maravillosa”
que reconoce “el valor del trabajo doméstico en nuestras sociedades”.
En esta línea, dijo que Uruguay es un “ejemplo” para la región iberoamericana “no solo por el avance
que supuso la ley, sino también en la generación de espacios de diálogo. Son ejemplos de diálogo
democrático y de colaboración tripartita entre todos los sectores que son clave para el trabajo
doméstico”, señaló, y destacó al país como “líder” y “referente” que “ojalá siga marcando el camino”.
Riaño anticipó que la organización está “colaborando” con los gobiernos de la región en la preparación
de la Carta Iberoamericana de los Cuidados y los Apoyos, en la que se contempla al trabajo doméstico, la
formación de las trabajadoras, sus derechos laborales, y se presentará en la próxima Cumbre
Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno en noviembre de este año.
Aportes desde la seguridad social
La presidenta del BPS, Jimena Pardo, se refirió a “los desafíos” a futuro, “sin dejar de destacar los logros
de la evidencia pasada: la ley y la batería de políticas públicas que la acompañan, en pos de mejorar los
derechos de las trabajadoras domésticas”.
“Hoy tenemos un 50% más de jubiladas por el trabajo doméstico que las que teníamos cuando se gestó
la ley. Tenemos una disminución de más de 13 puntos porcentuales de no inscripción en la Seguridad
Social”, valoró.
PORTADA
La presidenta del SUTD, Laura Rivero (archivo, agosto de 2025).
Foto: Alessandro Maradei
Ver también

Foto: Ernesto Ryan / Archivo, 2021
La Diaria - Uruguay
Día de las Trabajadoras Domésticas: más pasos hacia la formalización y formación en
cuidados, entre los reclamos del sindicato. En La Diaria, 19.08.2026
La presidenta, Laura Rivero, celebró los avances logrados en el último convenio colectivo, al
tiempo que reivindicó la lucha por una “jubilación digna” y adelantó que planean impulsar una
posible reforma de la ley. Este año, el Día de las Trabajadoras Domésticas, que se conmemora
cada 19 de agosto y que constituye un feriado pago y no laborable, llega acompañado de
avances para el sector y también de fechas claves. Por un lado, hace poco más de un mes
empezó a regir un nuevo sistema para el trabajo doméstico, que establece distintas categorías
salariales según las tareas que desempeñen las trabajadoras, entre otros beneficios alcanzados
el pasado 5 de diciembre entre representantes del Poder Ejecutivo, del sector empleador y del
sector trabajador, en el marco de la undécima ronda de los Consejos de Salarios.
Por el otro, en noviembre se cumplirán dos décadas de la aprobación de la Ley 18.065 de
Trabajo Doméstico, que reconoce y establece derechos laborales básicos como el límite de una
jornada laboral de ocho horas diarias como máximo, al descanso intermedio, semanal y
nocturno, a una indemnización por despido, a un subsidio por desempleo, cobertura por
enfermedad, entre otros.
Si bien esta norma constituyó un hito en el reconocimiento y en la ampliación de los derechos laborales
y de seguridad social de las trabajadoras domésticas en el país, persisten obstáculos en uno de los
sectores más feminizados de la economía y con altos índices de informalidad: 99% de las personas
empleadas en el trabajo doméstico son mujeres y 44,5% no están registradas en la seguridad social,
según los datos que aparecen en el informe Trabajo doméstico remunerado en Uruguay. Avances y
brechas en el acceso a la seguridad social, publicado por el Banco de Previsión Social (BPS) en agosto de
2025.
La presidenta del Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas (SUTD), Laura Rivero, dijo a la diaria que
actualmente hay unas 55.000 trabajadoras domésticas afiliadas a la seguridad social y que, en línea con
lo que mostraba el documento del BPS, se estima que unas 45.000 trabajan de manera informal. En el
marco de su día, analizó los logros obtenidos en el último convenio colectivo, los desafíos que todavía
enfrentan y los principales reclamos de la organización.
Nuevas categorías y nuevos beneficios
A partir del 1° de julio empezó a regir el acuerdo alcanzado en diciembre que hizo lugar a una de las
demandas históricas de las trabajadoras domésticas al crear tres nuevas categorías para el sector
doméstico: General, que abarca las tareas de limpieza, mantenimiento del hogar, lavado, planchado,
mandados, atención de espacios comunes o exteriores, cuidado de mascotas y otras actividades
asociadas a la organización doméstica; Cocina, que engloba a las trabajadoras que se encargan de forma
principal de la preparación de alimentos para el hogar, incluyendo la elaboración de comidas, la
manipulación de ingredientes y la planificación de menús; y Cuidados, que comprende a quienes tienen
como tarea principal el cuidado directo y habitual de niñas, niños, adolescentes, personas mayores o
personas en situación de dependencia.
Rivero consideró que la creación de estas categorías “es un reconocimiento a la lucha constante que ha
tenido este sindicato desde hace más de 40 años”. En ese sentido, lo calificó como un “logro histórico” y
un “avance” que las trabajadoras organizadas van “a seguir construyendo” y “a seguir mejorando en
cada negociación”. “Nosotras antes entrábamos a un hogar y hacíamos todas las tareas por un mismo
salario. Hoy, con las categorías, lo que hacemos es la diferencia de las tareas. Hoy sabemos que tenemos
una responsabilidad diferente, una categoría por cada tarea que realizamos; si vamos a cuidar a una
persona y si vamos a cocinar, sabemos que vamos a cobrar por la tarea de mayor responsabilidad y no
solo vamos a cobrar un salario global por ambas categorías”, detalló.
De todas formas, recordó que “no son solo tres las categorías que hay en el servicio doméstico” y, por
eso, aclaró que van a “seguir insistiendo con el tema”. “En realidad estas tres son las categorías básicas
[General, Cocina y Cuidados], pero dentro de esas categorías hay subcategorías”, explicó la presidenta del SUTD. Como ejemplo dijo que, dentro de Cuidados, “tendríamos que distinguir entre cuidado de
adultos, cuidado de niños –que serían las niñeras– y cuidado de personas con discapacidad”.
El nuevo convenio colectivo incorporó otros beneficios para el sector: tres días de licencia paga por
cuidados ante la internación de familiares –en el convenio anterior habían conseguido dos días y ahora
lograron sumar uno más–; tres horas anuales de licencia por salud mental; y un ajuste mensual del
presentismo que permitirá prorratear el beneficio y evitar la pérdida total por una sola falta –como
pasaba hasta ahora–.
Sobre los días de licencia por cuidados, Rivero dijo que “es súper importante porque la mayoría de las
trabajadoras domésticas somos jefas de hogar, madres solas o tenemos a cargo a nuestros padres, y
ahora por lo menos conseguimos tres días pagos en el año para estar junto a nuestros hijos y a nuestros
padres en esos momentos especiales de internación”. “Siempre nos preguntamos quiénes cuidan a
quienes cuidamos, y ahí está la respuesta”, valoró. Aun así, la dirigente sindical dijo que van “a seguir
luchando” porque el beneficio aplica para hijos e hijas que sean niñas, niños y adolescentes, y “una no
deja de ser madre cuando nuestros hijos dejan de ser menores de edad”, por lo que adelantó que en el
próximo Consejo de Salarios pedirán que “ese beneficio sea para todos los hijos”.
También celebró el prorrateo del presentismo. “El presentismo es una partida extraordinaria que se
paga con el aguinaldo, que cada seis meses, si teníamos cero faltas, a no ser las justificadas por
enfermedad, se nos descontaba todo el presentismo y no nos parecía para nada justo. Logramos revertir
esa situación y ahora, si por alguna razón tenemos que faltar un día en esos seis meses, se nos va a
pagar igualmente el presentismo, así que eso es algo súper importante para nosotras”, puntualizó.
Respecto de la licencia por salud mental, fue más crítica: “Nosotras no pedíamos tres horas,
pedíamos días por salud mental. En este Uruguay en el que tanto se habla de la salud mental, de cómo
está la ciudadanía, de cómo terminamos los trabajadores con respecto a la salud mental, creímos que
iba a ser un tema fundamental y que se iba a contemplar más”. “Como negociadoras no podemos decir
que no a los beneficios que se nos dan, entonces tuvimos que aceptar las tres horas, pero
lamentablemente es una vergüenza”, agregó.
La líder del sindicato dijo que “en el interior, cuando es un pueblo chiquito, quizás a alguna compañera
le sirve, pero en Montevideo y en las ciudades más grandes”, donde las distancias son mayores, en tres
horas “no llegás ni a palos” a ir la consulta con el psiquiatra y después “volver a trabajar para no perder
el jornal”. “Es una vergüenza, pero son cosas que tenemos que seguir mejorando”, insistió.
Formalización, formación cuidados y posible reforma de la ley
Además de los reclamos vinculados a las categorías y al avance en otros beneficios en el marco de los
próximos Consejos de Salarios, el SUTD tiene como prioridad “seguir avanzando en la formalización de la
trabajadora doméstica”, puntualizó Rivero. En esa línea, invitó a sus colegas “a que se arrimen al
sindicato, a que pierdan el miedo, a que se informen sobre sus derechos”. “Si nosotras no reclamamos la
seguridad social que nos corresponde, no nos vamos a poder jubilar, no vamos a poder juntar los años,
si nos pasa algo en el trabajo estamos totalmente desamparadas, lamentablemente después no vamos a
tener para ir a reclamarle a nadie; es lamentable, pero es así, y los empleadores, obviamente, están
felices de la vida porque no tienen que aportar nada a la seguridad social”, ahondó la dirigente.