¿Puede la empresa medir nuestra fatiga y predecir nuestras decisiones y comportamientos?
Neurotecnologías, herramientas predictivas y empleos de calidad en la nueva agenda social europea. Por
Jaime Román Lemos En Trabajo, Persona, Derecho y Mercado, Grupo US, Sevilla – 04.09.2026
Por Roberto Fernández Villarino. Profesor Ayudante Doctor. Departamento de Derecho Público y del
Trabajo. Universidad de Huelva
“En el editorial del número 2/2026 de IUSLabor, el profesor Miguel Rodríguez-Piñero Royo proponía a los
iuslaboralistas ampliar nuestra mirada más allá de los tres grandes desafíos que vienen concentrando buena parte de la producción científica reciente en materia laboral: el tecnológico, el medioambiental y el demográfico. Su propósito era llamar la atención sobre otras tendencias emergentes que, aun situadas a la sombra de aquellas grandes transformaciones, pueden condicionar las relaciones laborales durante los próximos años. Entre ellas incluía la desglobalización, la financiarización de la empresa, la inteligencia artificial y las nuevas formas de organización de la producción.
Considero que la muy reciente Comunicación de la Comisión Europea sobre el Pilar Europeo de Derechos Sociales, de 22 de julio de 2026, y la segunda fase de consulta a los interlocutores sociales sobre la futura Ley de Empleos de Calidad, iniciada el 20 de julio, ofrecen una oportunidad especialmente adecuada para participar en ese debate. Ambos documentos abordan directamente los desafíos digital y demográfico e incorporan otra cuestión conectada con las transformaciones de la empresa contemporánea: la protección de las personas trabajadoras dentro de las cadenas de subcontratación.
Sin embargo, entre los numerosos contenidos de estas iniciativas hay dos que resultan particularmente novedosos. El primero es la utilización de neurotecnologías capaces de medir estados cognitivos de las personas trabajadoras, como la atención, la concentración o la fatiga. El segundo es el empleo de herramientas predictivas para anticipar decisiones o comportamientos individuales, incluso aquellos relacionados con el abandono de la empresa, el disfrute de permisos o el ejercicio de derechos colectivos.
No estamos ya solamente ante algoritmos que ayudan con las competencias “clásicas” de seleccionar candidaturas, distribuir turnos o evaluar resultados. Nos aproximamos a sistemas capaces de escrutar determinados estados cognitivos y de convertir las decisiones e incluso comportamientos futuros de una
persona en probabilidades susceptibles de ser incorporadas a la gestión empresarial.
1. La inteligencia artificial en la nueva agenda social europea
La Comunicación de 22 de julio reafirma el Pilar Europeo de Derechos Sociales como marco de referencia
para la dimensión social de la Unión. Su finalidad es evaluar los avances alcanzados desde el Plan de Acción de 2021 e identificar las prioridades necesarias para afrontar las transformaciones económicas,
tecnológicas, demográficas y geopolíticas. El Pilar debe seguir actuando, en palabras de la propia Comisión, como escudo social y brújula para compatibilizar competitividad, cohesión social y calidad del empleo.
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