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Acceso libre: CSA lanza boletín sobre Inteligencia Artificial y Trabajo en América Latina. Boletín Nº27 Observatorio laboral de las Américas. CSA, setiembre 2025

La Confederación Sindical de Trabajadores/as de las Américas (CSA) lanza Boletín
sobre Inteligencia Artificial y Trabajo en América Latina – 3 de septiembre de 2025

El Observatorio Laboral de las Américas (OLA) de la CSA presentó el boletín “IA y
Trabajo en América Latina”, un análisis actualizado sobre los impactos de la
inteligencia artificial (IA) en los procesos productivos, las relaciones laborales y los
derechos de las y los trabajadores de la región.

El documento destaca que la digitalización y la gestión algorítmica ya están transformando el mercado de trabajo, generando riesgos como la pérdida de empleos, la intensificación de la informalidad y la ampliación de las desigualdades, pero también oportunidades de innovación y productividad.

El boletín analiza las principales normativas y marcos internacionales sobre IA, así como las
iniciativas de regulación en América Latina, con foco en Colombia, Ecuador y Perú. Asimismo,
identifica las tendencias de impacto de la IA en los mercados laborales y plantea los desafíos
para el sindicalismo en la negociación colectiva, la formación sindical y la defensa de principios
como la transparencia, la explicabilidad y la no discriminación algorítmica.

En sus conclusiones, la CSA subraya la importancia de que el movimiento sindical lidere las
discusiones sobre regulación y transición justa en la era de la IA, para garantizar que la
innovación tecnológica no sacrifique derechos laborales ni profundice desigualdades.

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ONU y Secretario General: O gobernamos la IA o la IA nos gobernará: España advierte en la ONU sobre un futuro de ganadores y perdedores. ONU, 25.09.2025

O gobernamos la IA o la IA nos gobernará: España advierte en la ONU sobre un futuro de ganadores y perdedores. ONU, 25.09.2025
“Un Diálogo Global, lanzado por España y Costa Rica, marca el camino a la comunidad internacional para
intentar embridar una IA desbocada que, de continuar desregulada y en manos de unos pocos, terminará
por hacer realidad nuestras peores pesadillas, pero que de ser gobernada con sensatez, puede cumplir
nuestros mejores sueños.

O gobernamos la inteligencia artificial o ella nos gobernará a nosotros”. Esta advertencia del Secretario General de la ONU, António Guterres, resonó este miércoles en la Asamblea General durante el lanzamiento del Diálogo Global sobre Gobernanza de la IA, donde España alertó que esta tecnología podría crear “un futuro de ganadores y perdedores” si no se establecen mecanismos de control global.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, intervino para subrayar que, mientras algunos empleos
desaparecerán y otros surgirán, “millones de personas pueden quedar desprotegidas” sin una visión estratégica.

Advirtió que “no todos los países disponen de la infraestructura, inversión privada o talento necesario”, creando el “riesgo real de que la IA amplíe las brechas globales de desigualdad”.

Tres pilares contra tres amenazas
La arquitectura global presentada por Guterres se articula en tres pilares: política, ciencia y capacidad. Esta estructura responde directamente a los tres desafíos identificados por la presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock: concentración del poder tecnológico, vacío regulatorio y sostenibilidad.

El primer pilar, el Diálogo Global sobre Gobernanza de la IA -copatrocinado por España y Costa Rica- busca “construir sistemas seguros y confiables”, según Guterres. “Por primera vez, cada país tendrá un asiento en la mesa”, destacó, en un esfuerzo por democratizar la gobernanza de una tecnología hasta ahora dominada por pocos actores.

Como segundo pilar, el Panel Científico Internacional e Independiente sobre IA, con 40 expertos, actuará como
“sistema de alerta temprana”frente a amenazas como la desinformación, manipulación algorítmica o aplicaciones en sistemas de armamento autónomos que “minan la confianza en nuestras instituciones y la democracia misma”, señaló Sánchez.

El tercer eje, un Fondo Global para el Desarrollo de Capacidades, aborda directamente la brecha digital. España
anunció una contribución de tres millones de euros y reveló que Valencia albergará el primer For Humanity Lab de la ONU sobre IA.

Una elección crucial
Baerbock había alertado en la inauguración que “el 99% de las personas objetivo en la pornografía de ultrafalsos son mujeres” y que la IA “puede convertir prejuicios ocultos en un puesto de trabajo denegado”. Frente a esto, Guterres insistió en que estas iniciativas buscan “proporcionar claridad, generar confianza y reducir desigualdades”. Sánchez comparó este esfuerzo regulatorio con la creación del Organismo Internacional de Energía Atómica en 1957, destacando que desde entonces “ningún país ha usado armas nucleares contra otro”. El mensaje final fue contundente:”La IA puede ser un motor para el desarrollo humano o un factor de mayor desigualdad y riesgo. Puede ayudarnos a cumplir nuestros sueños como humanidad o hacer realidad nuestras peores pesadillas”.

La advertencia colectiva en la ONU deja claro que la comunidad internacional empieza a movilizarse para que la promesa de la IA no se convierta en una pesadilla democrática. El tiempo dirá si estas estructuras logran mantenerse al ritmo de la tecnología más disruptiva de nuestra era.”

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ONU – Paz y seguridad: La IA no debe decidir el destino de la humanidad, advierte el Secretario General al Consejo de Seguridad. ONU, 24.09.2025

La inteligencia artificial tiene un enorme potencial, pero representa graves riesgos si no se regula, advirtió el Secretario General de la ONU, António Guterres, al Consejo de Seguridad este miércoles.
“La IA ya no es un horizonte lejano: está aquí, transformando la vida diaria, el espacio informativo y la economía global a una velocidad vertiginosa”, dijo Guterres durante el debate de alto nivel del Consejo sobre las implicaciones de seguridad de esta tecnología en la transformación de la guerra.

“La pregunta no es si la IA influirá en la paz y seguridad internacionales, sino cómo daremos forma a esa influencia.”
Usada de manera responsable, dijo el jefe de la ONU, la IA puede ayudar a anticipar la inseguridad alimentaria, apoyar las operaciones de desminado y detectar brotes de violencia antes de que se salgan de control.
“Pero sin salvaguardias, también puede ser militarizada,” advirtió, señalando el uso de la IA para dirigir ataques en conflictos recientes, ciberataques contra infraestructuras críticas y el uso de deepfakes capaces de alimentar la polarización o descarrilar la diplomacia.
“La capacidad de fabricar y manipular audio y video amenaza la integridad de la información, alimenta la polarización y puede desencadenar crisis diplomáticas… el destino de la humanidad no puede quedar en manos de un algoritmo,” subrayó.
Las decisiones deben recaer en nosotros Guterres estableció cuatro prioridades para los gobiernos: mantener el control humano sobre el uso de la fuerza, crear marcos normativos globales coherentes, proteger la integridad de la información y cerrar lo que denominó la “brecha de capacidad en materia de IA” entre los países ricos y los pobres.
“Reitero mi llamado a prohibir los sistemas de armas autónomas letales que operan sin control humano, con miras a concluir un instrumento jurídicamente vinculante para el próximo año,” afirmó.
También insistió en que las decisiones sobre armas nucleares “deben quedar en manos de los seres humanos, no de las máquinas.”
El Secretario General destacó medidas ya en marcha, como la creación de un panel científico independiente sobre IA y un nuevo diálogo global sobre gobernanza de la IA, que se llevará a cabo en Nueva York el jueves.
“Estas iniciativas buscan conectar la ciencia, las políticas y la práctica; ofrecer a cada país un lugar en la mesa; y reducir la fragmentación,” explicó. SEGUIR LEYENDO

ONU - Secretario General: Por primera vez, 193 Estados negociarán sobre cómo gobernar la IA. ONU, 25.09.2025

Por primera vez, 193 Estados negociarán sobre cómo gobernar la IA. Por Conor Lennon. ONU, 25.09.2025
“El crecimiento explosivo de las herramientas de IA en todo el mundo aún no ha sido embridado por reglas acordadas internacionalmente sobre cómo gobernar esta poderosa tecnología para que sea beneficiosa para los pueblos. Una reunión de alto nivel en la sede de la ONU está diseñada para acercar un paso más la gobernanza efectiva de la IA a nivel internacional.”

Inversión, optimismo y ansiedad: estos son tres de los grandes impulsores del interés en la inteligencia artificial y sus implicaciones. Debido a que los desafíos y oportunidades son globales, las respuestas también deben ser mucho más integrales que las soluciones fragmentadas y aisladas que se han promulgado hasta ahora: un informe de la ONU de 2024 encontró que 118 países no eran parte de ninguna de las importantes iniciativas de gobernanza de IA ¨internacionales¨creadas en los últimos años, y solo siete naciones, todas del mundo desarrollado, eran partes de todas las iniciativas.

La reunión de alto nivel de la Asamblea General sobre gobernanza de la IA, que se celebra este jueves 25 de
septiembre, marca la primera vez que los 193 Estados Miembros de la ONU tendrán voz en la forma en que se
desarrolla la gobernanza internacional de la IA.

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Uruguay: Charla sobre decreto 145/25 : Regulación del trabajo en plataformas digitales. MTSS, 18.08.2025

Charla sobre decreto 145/25 : Regulación del trabajo en plataformas digitales. MTSS – IGTSS– Unidad de Migraciones, 18.08.2025

“El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, realizó la charla informativa “Herramientas para
una regulación inclusiva del trabajo mediante plataformas digitales”. En la instancia,
expusieron el subsecretario de Trabajo y Seguridad Social, Hugo Barretto, y la asesora de la
Inspección General del Trabajo, Rossana Mendina. Se abordaron los alcances del reciente
decreto 145/25, que reglamenta la ley 20.396, así como los desafíos que plantean las nuevas
formas de empleo en el marco de la transformación tecnológica.

La charla fue organizada por el MTSS, a través de la Unidad de Migración y la Inspección del Trabajo y de
la Seguridad Social (IGTSS). Rosanna Lamónaca, en representación de la Unidad de Migración, expresó
que la actividad ¨tiene que ver con difundir los contenidos del decreto 145/25¨ y darlo a conocer a ¨los
trabajadores y trabajadoras que desarrollan tareas en las plataformas digitales¨.

El subsecretario, Hugo Barretto, destacó durante su exposición la importancia de difundir y acercar a la
ciudadanía el conocimiento normativo: “Todos somos titulares del derecho a conocer el Derecho,
porque nadie puede garantizar ni defender ni reclamar sus derechos si no los conoce”. En esa línea,
sostuvo que el MTSS asume el “imperativo de difundir y capacitar en lo que es el ejercicio democrático
en el campo del mundo del trabajo”.

Respecto al marco legal vigente, señaló que “nos toca reglamentar una ley cuyo contenido básico nos
resulta absolutamente insuficiente”, recordando que no recogió las observaciones técnicas de la
Facultad de Derecho de la Universidad de la República. A pesar de ello, afirmó que el decreto busca
“facilitar la aplicación de la mejor manera posible bajo el presupuesto de que no entendemos que las
actividades de reparto y de transporte constituyan actividades absolutamente novedosas, sino más bien
servicios tradicionales con necesidad de adaptación normativa”.

El subsecretario enfatizó la centralidad del vínculo laboral: “La gran discusión es si estamos ante trabajo
autónomo o trabajo dependiente. No encontramos ninguna razón válida para generar una tercera
categoría”. En este sentido, explicó que el decreto incorpora los criterios de la Recomendación 198 de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT), brindando herramientas a jueces, BPS e IGTSS para evaluar la naturaleza de la relación laboral.

Finalmente, subrayó que la normativa reglamentaria procura establecer garantías básicas para las
condiciones de trabajo: “El decreto pretende completar lo que la ley no dice, aportando criterios
internacionalmente aceptados para asegurar que la protección laboral se aplique con efectividad, tanto
en el trabajo autónomo como en el dependiente”.

Por su parte, Mendina recordó que la ley 20.396 surge como respuesta a una realidad laboral en
expansión: “El trabajo mediante plataformas digitales era un trabajo que se fue dando en los hechos, y
hubo que darle un marco normativo para que todos los actores tengan lineamientos claros sobre
derechos y obligaciones”. Añadió que la norma establece “niveles mínimos de protección para los
trabajadores, asegurando condiciones justas, decentes y seguras”.

La asesora también reflexionó sobre el impacto de las nuevas tecnologías en las relaciones laborales:
“Estas tecnologías vinieron para quedarse, y no son en sí mismas ni buenas ni malas. Es el uso que
hacemos de ellas lo que va a determinar la manera de conducirnos, sin dejar de contemplar los
derechos que como personas tenemos”. En ese marco, destacó que la ley organiza condiciones comunes
para trabajadores dependientes y autónomos, asegurando transparencia en algoritmos, control de
datos personales y acceso a la información.

Descargar presentaciones de Hugo Barretto y de Rossana Mendina (pdf)

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Blog EFT: INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y TRABAJO. Escribe Juan Pablo Capón Filas, Blog Equipo Federal del Trabajo. Argentina, julio 2025

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y  TRABAJO. Autor: Juan Pablo Capón Filas (1). Blog Equipo
Federal del Trabajo. Argentina, julio 2025

El presente articulo ha sido publicado en elDial.com, el dia 9 de mayo de 2025. Citar: elDial
DC35FE.

INTRODUCCION
En el año 2019, en la Conferencia Internacional por el Centenario de la Organización
Internacional del Trabajo, resulto aprobado el documento “Trabajar para un futuro más
prometedor” (2).

El informe, de singular valor académico, sostuvo que aunque las nuevas tecnologías de la era digital,
entre estas la robótica y la inteligencia artificial (IA), impactaran en el empleo existente, destruyendo
puestos de trabajo repetitivos y riesgosos, el cambio tecnológico tiene sin embargo la posibilidad de
generar nuevos empleos, algunos distintos a los actualmente existentes y en sectores como las
actividades de cuidado de las personas, el sector rural y la energía verde.

El documento de la Comisión Mundial para el Futuro del Trabajo sostuvo:
“Nuevas fuerzas están transformando el mundo del trabajo. Las tran- siciones implicadas en esta
evolución piden que se tomen medidas enérgicas.

Nos esperan innumerables oportunidades para mejorar la calidad de vida de los trabajadores, ampliar
las opciones disponibles, cerrar la brecha de género, revertir los estragos causados por las desigualdades a nivel mundial y mucho más. Sin embargo, nada de ello ocurrirá por sí mismo. Sin esas medidas
enérgicas, nos dirigiremos a un mundo en el que se ahondarán las desigualdades e incertidumbres
existentes.

Los avances tecnológicos –la inteligencia artificial, la automatización y la robótica– crearán nuevos
puestos de trabajo, pero quienes van a perder sus trabajos en esta transición podrían ser los menos
preparados para aprovechar las nuevas oportunidades. Las competencias de hoy no se ajustarán a los
trabajos de mañana y las nuevas competencias adquiridas pueden quedar desfasadas rápidamente. La
ecologización de nuestras economías creará millones de puestos de trabajo a medida que adoptemos
prácticas sostenibles y tecnologías limpias; en cambio, otros puestos de trabajo desaparecerán cuando
los países vayan reduciendo progresivamente sus industrias basadas en el carbón y en el uso intensivo de
los recursos. La evolución demográfica no es un factor desdeñable. Si bien es cierto que el aumento de la
población juvenil en algunas regiones del mundo y el envejecimiento de la población en otras pueden
ejercer presión sobre los mercados de trabajo y los sistemas de la seguridad social, estos cambios abren
nuevas vías que nos brindan la posibilidad de contar con sociedades activas, basadas en los cuidados y la
inclusión.

Tenemos que aprovechar las posibilidades que nos brindan estas trans- formaciones profundas para
crear un futuro más prometedor y conseguir seguridad económica, igualdad de oportunidades y justicia
social; así como, en última instancia, reforzar nuestro tejido social”.

En el documento de la OIT, subyace un enfoque moderadamente optimista respecto de los posibles
cambios del mundo del trabajo, que se producirán con las nuevas tecnologías del siglo XXI.

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Uruguay: Nuevo Instituto del Trabajo y Relaciones Laborales, inaugura actividades con seminario sobre “El futuro del trabajo” el 6 ago 2025. UDE, Uruguay.

Nuevo Instituto del Trabajo y Relaciones Laborales, inaugura actividades con seminario sobre “El futuro del trabajo” el 6 de agosto de 2025.  UDE, Uruguay.  

“La Universidad de la Empresa (UDE), en el marco de la creación de su nuevo Instituto del Trabajo y Relaciones Laborales, inaugura este ciclo de actividades con un seminario gratuito sobre “El futuro del trabajo”.  El evento —que contará con el moderador y director del Instituto, Dr. Pablo Mieres, y un saludo del Dr. Fabio Bertranou, Director Regional Adjunto para América Latina y el Caribe de la OIT— se llevará a cabo:

Fecha: Miércoles 6 de agosto

Horario: 18:00 a 20:00 h

Acreditaciones a partir de las 17:30 hs.

📍 Radisson Victoria Plaza Hotel, Sala Conference (4.º piso)

Inscripción: El seminario es sin costo, pero requiere registro previo en el siguiente enlace.

Contacto: info@ude.edu.uy  Se entregará certificado de asistencia

 

Disertantes

-Marcelo Abdala, Presidente del PIT-CNT

-Leonardo Loureiro, Presidente de la Confederación de Cámaras Empresariales

-María Dolores Benavente, Presidenta de la Academia Nacional de Economía

-Mario Arizti, Exministro de Trabajo y Seguridad Social

-Juan Castillo, Ministro de Trabajo y Seguridad Social

 

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Universitat Pompeu Fabra: Garantías frente a la discriminación algorítmica en el acceso al empleo: Consideraciones y proupestas. S.Rodríguez Escanciano. Editorial en Revista IUSLabor 2/2025

Editorial de la Revista IUSLabor 2/2025

Garantías frente a la discriminación algorítmica en el acceso al empleo: Consideraciones y proupestas. Susana Rodríguez Escanciano.  Editorial de Revista IUSLabor 2/2025 

ACCESO AL ARTÍCULO COMPLETO

Enlace al Indice de la Revista

 

Actores vs IA a la mexicana: Lecciones para el mundo del trabajo. Por Eduardo de la Rosa. En El Economista, 22.07.2025

El motivo por el que se manifestaron los actores de doblaje en México tiene lecciones importantes para el mundo del trabajo y el uso de la IA.Foto: especial.

Actores vs IA a la mexicana: Lecciones para el mundo del trabajo. Por Eduardo de la Rosa. En El Economista, México 22.07.2025

“¿Quién va a contar la historia de la humanidad… las máquinas? El arte siempre ha sido un referente para el humano. No pedimos que desaparezca o prohíban la inteligencia artificial (IA), pero que sea regulada y que nos paguen lo justo”, afirma Gerardo Reyero, quien presta su voz para uno de los villanos más entrañables de Goku en la saga de Dragon Ball Z, el malvado Freezer.

El uso de la IA está acaparando no solo el mundo del doblaje, sino que también se está aplicando de forma indiscriminada en diversas áreas digitales como videos y fotos, situación que evidencia la necesidad de legislar sobre la aplicación de la tecnología.

En entrevista con El Economista, el actor de doblaje que también ha prestado su voz a personajes como Tuxedo Mask, en “Sailor Moon”, Bryan Mills (Liam Neeson) en la película “Búsqueda Implacable” e incluso arrebatado risas con el personaje de Stanley Ipkiss (Jim Carrey) en “La Máscara”, expone que el gremio al que pertenece ha estado por muchos años indefenso ante las leyes mexicanas, situación que se agrava con la clonación de la IA.

“Nos sentimos amenazados en el sentido de que pudieran utilizar nuestras voces, dibujos, música e imagen, sin autorización, sin pedir permiso y ni pagar lo debido, gracias a una nula regulación de la IA. Nosotros los actores siempre hemos estado indefensos ante las leyes, pedimos que existamos en las leyes, que nos protejan”, resaltaSEGUIR LEYENDO

Economía de plataformas: Hacia un convenio internacional regulador del trabajo en plataformas. Escribe Hugo Barretto, en La Diaria. 24.06.2025

Hacia un convenio internacional regulador del trabajo en plataformas. Escribe Hugo
Barretto, en La Diaria / Posturas. 24.06.2025

“La culminación de la 113ª reunión de la Conferencia de la Organización Internacional del
Trabajo (OIT) dejó en todos quienes participaron una sensación expectante y contenida, como
la que provocaban las series televisivas del pasado cuando cerraban sus episodios anunciando
el “continuará” y suspendían así el curso del relato hasta la semana siguiente, un recurso
narrativo arruinado por el streaming y su maratoneo inmediatista.

La razón de esa impaciencia radica en que, si bien la conferencia examinó y debatió un documento
presentado por la misma OIT denominado “Hacer realidad el trabajo decente en la economía de
plataformas” con miras a la adopción de una norma internacional sobre la regulación del trabajo
prestado en empresas que utilizan tecnologías digitales, su resolución definitiva quedó para el próximo
año.

Las conclusiones alcanzadas significaron un avance sustantivo, aunque todavía insuficiente para la
regulación de esta modalidad de trabajo fuertemente incidida por la tecnología, pero su dilucidación el
año próximo no tiene que ver con ningún tipo de postergación, sino que responde al proceso corriente
de elaboración de las normas internacionales en el organismo, que impone siempre una “doble
discusión” de los temas para que su tratamiento se efectúe en dos conferencias anuales seguidas.
El aspecto central en esta primera discusión tuvo relación con la decisión acerca de si debía optarse por
un convenio, una recomendación o ambos instrumentos a la vez. El tratamiento de esta cuestión llevó
casi tres días, al cabo de lo cual la OIT se decantó en favor de la adopción de un convenio y una
recomendación, opción que contó con el apoyo del grupo de los trabajadores en su totalidad y de
gobiernos de los países de África, de la Unión Europea y de algunos de otras regiones, así como de
Uruguay, Chile, México, Colombia y Brasil. Los empleadores votaron en contra de este formato
normativo.

La decisión es especialmente sensible dado que entre las funciones de la OIT se encuentra no solamente
la aprobación de convenios internacionales, sino también la de controlar su aplicación en cada país
mediante la obligación de los gobiernos de presentar informes anuales acerca de cómo dan
cumplimiento a los convenios que ratifican, o cuáles son las dificultades que tienen para no ratificarlos
por sus parlamentos nacionales. A ello deben sumarse otros procedimientos de control, de carácter
extraordinario, puestos en marcha cuando se produce algún reclamo sobre presuntos incumplimientos
de un gobierno en particular.

Estas facultades de adoptar normas internacionales y de efectuar un seguimiento y control posterior,
más su composición tripartita (la representación de los países se integra con representantes
gubernamentales y de organizaciones de trabajadores y empleadores), le dan a la OIT una marcada
singularidad en el marco del resto de los organismos de las Naciones Unidas y del sistema multilateral
en general.

Qué puede esperarse del futuro convenio internacional
La discusión extenuante de este primer punto sobre el carácter del instrumento -finalmente un
convenio internacional y una recomendación complementaria- dio lugar a la no menos disputada
cuestión del contenido de la futura norma, respecto de lo cual se alcanzó acuerdo entre las tres partes
sobre aspectos fundamentales, tales como las principales definiciones y el ámbito de aplicación del
convenio, así como sobre el derecho a la información y consulta sobre la función de los algoritmos en la
gestión del trabajo.

En cuanto a las definiciones, se entendió que plataforma digital de trabajo designa a “toda persona
jurídica o, cuando sea aplicable de conformidad con la legislación nacional, toda persona física que, por
medio de tecnologías digitales, utilizando sistemas automatizados de toma de decisiones, i) organiza y/o
facilita trabajo realizado por personas a cambio de remuneración o pago, para la prestación de servicio,
a petición del destinatario o del solicitante, ii) independientemente de que dicho trabajo se realice en
línea o en una ubicación geográfica específica”.

Por su parte, hubo también consenso en definir al trabajador de plataformas digitales como “toda
persona que esté empleada o contratada para trabajar: i) a los efectos de la prestación de servicio
organizada y/o facilitada por una plataforma digital de trabajo; ii) a cambio de remuneración o pago; iii)
independientemente de la clasificación de su situación en el empleo”.

En su conjunto, el resultado puede considerarse auspicioso por ser suficientemente comprensivo de una
realidad muy plástica y variable, tanto en lo que tiene que ver con la configuración amplia de la
plataforma digital como ámbito de trabajo como por la caracterización de las personas que mantienen
vínculos laborales o situaciones de empleo en esos entornos tecnológicos.

En síntesis, para las conclusiones adoptadas en la OIT, una plataforma digital de trabajo es antes que
otra cosa un dispositivo que permite la toma de decisiones por las empresas, mientras que la persona
trabajadora es quien se relaciona de manera dependiente o autónoma para brindar un servicio
remunerado. El acuerdo sobre las definiciones constituirá así un terreno firme, un lenguaje común y
aceptado por todos para encarar, de una vez por todas, los problemas de fondo que suscita esta
modalidad de trabajo.

Para las conclusiones adoptadas en la OIT una plataforma digital de trabajo es antes que otra
cosa un dispositivo que permite la toma de decisiones por las empresas.
Las definiciones no implican rigidez alguna, sino que, por el contrario, el futuro convenio admitirá una
cierta flexibilidad denotada en la posibilidad de que, si bien deberá “aplicarse a todas las plataformas
digitales de trabajo”, los países que lo ratifiquen podrán, previa consulta con los interlocutores sociales,
excluir ciertas categorías particulares de trabajos o trabajadores de su aplicación, dando fundamento
para ello y en la idea de “adoptar medidas para extender progresivamente” la inclusión de esas
categorías.

Uno de los perfiles del trabajo en plataformas que genera más controversia quedó en esta oportunidad
sin abordar por falta de tiempo. Se trata de la determinación de los criterios a emplear por los países a
efectos de calificar los vínculos jurídicos existentes entre las empresas de plataformas y las personas que
prestan tareas, o sea, la dilemática cuestión de si se está ante relaciones de dependencia o si, por el
contrario, se trabaja de forma autónoma.

El documento de la OIT proponía indicadores adecuados para resolver este aspecto, poniendo el foco en
la realidad de cómo se presta materialmente el trabajo y no en lo establecido en las cláusulas de los
contratos que vinculan a empresas y prestadores de trabajo, las que se dirigen muchas veces a encubrir
relaciones de dependencia mediante artilugios formales.
En nuestro país, los pronunciamientos judiciales se inclinan de forma abrumadora en favor de
considerar que existen relaciones de dependencia en el trabajo en plataformas, pero la ley aprobada en
el parlamento pasado dejó la opción en manos del empleador, agudizando así los desequilibrios de
poder entre las partes de la relación laboral.

Resta por reseñar que hubo consenso asimismo en establecer ciertas condiciones para el empleo de
algoritmos en la gestión del trabajo, que presenta un uso creciente para la selección de personal (que
puede introducir sesgos discriminatorios inaceptables); para la medición del desempeño (que puede
fijar estándares excesivos); o para el establecimiento de mecanismos de control y vigilancia (que puede
alcanzar dimensiones panópticas).

La solución propuesta implica que las empresas “informen a los trabajadores de plataformas digitales,
antes de su empleo o contratación, y a sus representantes o a las organizaciones representativas de
trabajadores y, cuando existan, a las organizaciones que representen a los trabajadores de plataformas
digitales, sobre: a) el uso de sistemas automatizados, basados en algoritmos o en métodos similares, con
fines de seguimiento o evaluación del trabajo o de generación de decisiones relativas al trabajo; b) la
medida en que el uso de tales sistemas automatizados tiene un impacto en las condiciones de trabajo de
los trabajadores de plataformas digitales o en el acceso al trabajo”.
De consagrarse una obligación de este tipo, se estaría salvaguardando de mejor manera la libertad de
las personas que trabajan en estos entornos virtuales, hoy sometidas a herméticos dispositivos
circunscriptos al control exclusivo de la plataforma.

Claramente, no está todo dicho. Están las definiciones, pero falta -nada menos- el cuadro de derechos
de las personas que trabajan en la economía de plataformas, tales como los principios y derechos
fundamentales en el trabajo, la seguridad y salud laboral, la prevención de la violencia y acoso, las
formas de remuneración, la protección de datos personales y la protección frente a la desactivación de
cuentas.

¿Por qué una norma internacional sobre trabajo en plataformas?
Seguramente esta pregunta debería haber sido formulada al inicio de esta nota. La respuesta está dicha
desde hace muchos años: desde 1919 el preámbulo de la Constitución de la OIT reconoce que “la paz
universal y permanente solo puede basarse en la justicia social”, y que “si cualquier nación no adoptare
un régimen de trabajo realmente humano, esta omisión constituiría un obstáculo a los esfuerzos de
otras naciones que deseen mejorar la suerte de los trabajadores en sus propios países”, y en 1944 la
Declaración de Filadelfia recuerda que el trabajo no debe ser considerado una mercancía y que debe
garantizarse a todos “una justa distribución de los frutos del progreso y un salario mínimo vital para
todos los que tengan empleo y necesiten esta clase de protección”. Ambos instrumentos constituyen la
mejor síntesis de la justicia social jamás superada.
En el otro extremo, la resistencia secular a la reglamentación de las condiciones de trabajo suele aducir,
sin pretensión alguna de originalidad, que las normas laborales obstaculizan la iniciativa privada y el
crecimiento económico. Alguna voz se escuchó en esa dirección durante la reunión de la OIT.

Pero todo indica que no es este el momento más propicio en el mundo para alegar que las cosas deban
seguir su rumbo “natural” sin interferencia del derecho ni de las políticas públicas en favor de la
igualdad.”  ENLACE 

Hugo Barretto Ghione es catedrático de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad de la
República y subsecretario del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.