“Algoritmos productivos y extractivos. Cómo regular la digitalización para mejorar el
empleo e incentivar la innovación”. Adrián Todolí, Ed. Aranzadi, 2023
Del Blog de Adrián Todolí, 19.04.2023
“Los algoritmos seleccionan candidatos, organizan los horarios, dan instrucciones, vigilan y
controlan el trabajo, evalúan el desempeño y recompensan o despiden trabajadores. En esta
obra se analizan y ejemplifican estos usos y sus consecuencias.
Este libro no trata de los trabajos que van a desaparecer, sino de los que se van a quedar bajo
la dirección de una Inteligencia Artificial. Los algoritmos están sustituyendo trabajadores que
toman decisiones, por trabajadores que cumplen lo decidido por el algoritmo.
En este sentido, se defiende que la dirección algorítmica está alterando el equilibrio interno del contrato
de trabajo. El uso de tecnologías para vigilar y controlar a los trabajadores cada vez se aleja más del
espíritu original de garantizar que los trabajadores cumplen sus obligaciones, para pasar a manejarse de
forma mucho más agresiva. Esto es, se ha pasado de hacer un uso defensivo de la tecnología por parte
de los empresarios (comprobar que los trabajadores cumplen con sus obligaciones), a un uso ofensivo
(imponer mayores obligaciones y riesgos sobre trabajador).
Actualmente, la recopilación de información (a través de video cámaras, GPS, wearables y registros de
ordenador del trabajador) y el procesamiento de la misma a través de algoritmos se utiliza para privar al
trabajador de sus derechos fundamentales y laborales básicos, así como para recopilar información con
el objetivo de usarla para disminuir el poder de negociación de los trabajadores. La información y el
procesamiento algorítmico otorga a la empresa una ventaja sin precedentes en la negociación de
condiciones de trabajo. Si la información es poder, la empresa lo tiene todo.
Concretamente, en este trabajo, se sostiene que el algoritmo permite a la empresa una reducción de los
costes de reclutamiento y de vigilancia, un aumento de las posibilidades de determinación individual del
salario de acuerdo con las preferencias “descubiertas” por el algoritmo, grandes posibilidades de
discriminación sindical que reducen la acción colectiva, así como, facilita la descentralización productiva.
En este trabajo se analizarán cómo estas cinco causas repercuten directamente en una fuerte reducción
de poder de negociación de los trabajadores con su consecuente empeoramiento de las condiciones
individuales de trabajo y un reparto desequilibrado de las rentas generadas en el trabajo. Así, en este
trabajo se sostiene que la mayor preocupación de la sociedad no debería ser que un algoritmo te quite
tu trabajo, sino que te quite tu salario.
Por ello, en este trabajo se califican algunos algoritmos como extractivos. Este libro lucha contra la idea
de que la “tecnología es neutra”. Hay diferentes tipos de tecnología y no toda reporta el mismo
bienestar a la sociedad. De un lado, estaría la tecnología productiva o creadora de valor.
Estos algoritmos permitirían automatizar tareas que antes realizaban trabajadores, simplificando su trabajo o requiriendo menos tiempo para ejecutarlo. Aquí entrarían los robots industriales, pero también los ordenadores, las bases de datos informatizadas para abogados, los programas para contables, etc. Es
decir, todo tipo de tecnología que complemente y permita a los trabajadores realizar sus tareas de
forma más productiva: obteniendo más con el mismo esfuerzo y tiempo dedicado. Este es el tipo de
tecnología que permitió, en el S. XVIII, salir de los catastróficos pronósticos del “fin del mundo” y que ha
proporcionado una continua mejora del bienestar social.
