Fundación Electra

Economía de plataformas: Hacia un convenio internacional regulador del trabajo en plataformas. Escribe Hugo Barretto, en La Diaria. 24.06.2025

Hacia un convenio internacional regulador del trabajo en plataformas. Escribe Hugo
Barretto, en La Diaria / Posturas. 24.06.2025

“La culminación de la 113ª reunión de la Conferencia de la Organización Internacional del
Trabajo (OIT) dejó en todos quienes participaron una sensación expectante y contenida, como
la que provocaban las series televisivas del pasado cuando cerraban sus episodios anunciando
el “continuará” y suspendían así el curso del relato hasta la semana siguiente, un recurso
narrativo arruinado por el streaming y su maratoneo inmediatista.

La razón de esa impaciencia radica en que, si bien la conferencia examinó y debatió un documento
presentado por la misma OIT denominado “Hacer realidad el trabajo decente en la economía de
plataformas” con miras a la adopción de una norma internacional sobre la regulación del trabajo
prestado en empresas que utilizan tecnologías digitales, su resolución definitiva quedó para el próximo
año.

Las conclusiones alcanzadas significaron un avance sustantivo, aunque todavía insuficiente para la
regulación de esta modalidad de trabajo fuertemente incidida por la tecnología, pero su dilucidación el
año próximo no tiene que ver con ningún tipo de postergación, sino que responde al proceso corriente
de elaboración de las normas internacionales en el organismo, que impone siempre una “doble
discusión” de los temas para que su tratamiento se efectúe en dos conferencias anuales seguidas.
El aspecto central en esta primera discusión tuvo relación con la decisión acerca de si debía optarse por
un convenio, una recomendación o ambos instrumentos a la vez. El tratamiento de esta cuestión llevó
casi tres días, al cabo de lo cual la OIT se decantó en favor de la adopción de un convenio y una
recomendación, opción que contó con el apoyo del grupo de los trabajadores en su totalidad y de
gobiernos de los países de África, de la Unión Europea y de algunos de otras regiones, así como de
Uruguay, Chile, México, Colombia y Brasil. Los empleadores votaron en contra de este formato
normativo.

La decisión es especialmente sensible dado que entre las funciones de la OIT se encuentra no solamente
la aprobación de convenios internacionales, sino también la de controlar su aplicación en cada país
mediante la obligación de los gobiernos de presentar informes anuales acerca de cómo dan
cumplimiento a los convenios que ratifican, o cuáles son las dificultades que tienen para no ratificarlos
por sus parlamentos nacionales. A ello deben sumarse otros procedimientos de control, de carácter
extraordinario, puestos en marcha cuando se produce algún reclamo sobre presuntos incumplimientos
de un gobierno en particular.

Estas facultades de adoptar normas internacionales y de efectuar un seguimiento y control posterior,
más su composición tripartita (la representación de los países se integra con representantes
gubernamentales y de organizaciones de trabajadores y empleadores), le dan a la OIT una marcada
singularidad en el marco del resto de los organismos de las Naciones Unidas y del sistema multilateral
en general.

Qué puede esperarse del futuro convenio internacional
La discusión extenuante de este primer punto sobre el carácter del instrumento -finalmente un
convenio internacional y una recomendación complementaria- dio lugar a la no menos disputada
cuestión del contenido de la futura norma, respecto de lo cual se alcanzó acuerdo entre las tres partes
sobre aspectos fundamentales, tales como las principales definiciones y el ámbito de aplicación del
convenio, así como sobre el derecho a la información y consulta sobre la función de los algoritmos en la
gestión del trabajo.

En cuanto a las definiciones, se entendió que plataforma digital de trabajo designa a “toda persona
jurídica o, cuando sea aplicable de conformidad con la legislación nacional, toda persona física que, por
medio de tecnologías digitales, utilizando sistemas automatizados de toma de decisiones, i) organiza y/o
facilita trabajo realizado por personas a cambio de remuneración o pago, para la prestación de servicio,
a petición del destinatario o del solicitante, ii) independientemente de que dicho trabajo se realice en
línea o en una ubicación geográfica específica”.

Por su parte, hubo también consenso en definir al trabajador de plataformas digitales como “toda
persona que esté empleada o contratada para trabajar: i) a los efectos de la prestación de servicio
organizada y/o facilitada por una plataforma digital de trabajo; ii) a cambio de remuneración o pago; iii)
independientemente de la clasificación de su situación en el empleo”.

En su conjunto, el resultado puede considerarse auspicioso por ser suficientemente comprensivo de una
realidad muy plástica y variable, tanto en lo que tiene que ver con la configuración amplia de la
plataforma digital como ámbito de trabajo como por la caracterización de las personas que mantienen
vínculos laborales o situaciones de empleo en esos entornos tecnológicos.

En síntesis, para las conclusiones adoptadas en la OIT, una plataforma digital de trabajo es antes que
otra cosa un dispositivo que permite la toma de decisiones por las empresas, mientras que la persona
trabajadora es quien se relaciona de manera dependiente o autónoma para brindar un servicio
remunerado. El acuerdo sobre las definiciones constituirá así un terreno firme, un lenguaje común y
aceptado por todos para encarar, de una vez por todas, los problemas de fondo que suscita esta
modalidad de trabajo.

Para las conclusiones adoptadas en la OIT una plataforma digital de trabajo es antes que otra
cosa un dispositivo que permite la toma de decisiones por las empresas.
Las definiciones no implican rigidez alguna, sino que, por el contrario, el futuro convenio admitirá una
cierta flexibilidad denotada en la posibilidad de que, si bien deberá “aplicarse a todas las plataformas
digitales de trabajo”, los países que lo ratifiquen podrán, previa consulta con los interlocutores sociales,
excluir ciertas categorías particulares de trabajos o trabajadores de su aplicación, dando fundamento
para ello y en la idea de “adoptar medidas para extender progresivamente” la inclusión de esas
categorías.

Uno de los perfiles del trabajo en plataformas que genera más controversia quedó en esta oportunidad
sin abordar por falta de tiempo. Se trata de la determinación de los criterios a emplear por los países a
efectos de calificar los vínculos jurídicos existentes entre las empresas de plataformas y las personas que
prestan tareas, o sea, la dilemática cuestión de si se está ante relaciones de dependencia o si, por el
contrario, se trabaja de forma autónoma.

El documento de la OIT proponía indicadores adecuados para resolver este aspecto, poniendo el foco en
la realidad de cómo se presta materialmente el trabajo y no en lo establecido en las cláusulas de los
contratos que vinculan a empresas y prestadores de trabajo, las que se dirigen muchas veces a encubrir
relaciones de dependencia mediante artilugios formales.
En nuestro país, los pronunciamientos judiciales se inclinan de forma abrumadora en favor de
considerar que existen relaciones de dependencia en el trabajo en plataformas, pero la ley aprobada en
el parlamento pasado dejó la opción en manos del empleador, agudizando así los desequilibrios de
poder entre las partes de la relación laboral.

Resta por reseñar que hubo consenso asimismo en establecer ciertas condiciones para el empleo de
algoritmos en la gestión del trabajo, que presenta un uso creciente para la selección de personal (que
puede introducir sesgos discriminatorios inaceptables); para la medición del desempeño (que puede
fijar estándares excesivos); o para el establecimiento de mecanismos de control y vigilancia (que puede
alcanzar dimensiones panópticas).

La solución propuesta implica que las empresas “informen a los trabajadores de plataformas digitales,
antes de su empleo o contratación, y a sus representantes o a las organizaciones representativas de
trabajadores y, cuando existan, a las organizaciones que representen a los trabajadores de plataformas
digitales, sobre: a) el uso de sistemas automatizados, basados en algoritmos o en métodos similares, con
fines de seguimiento o evaluación del trabajo o de generación de decisiones relativas al trabajo; b) la
medida en que el uso de tales sistemas automatizados tiene un impacto en las condiciones de trabajo de
los trabajadores de plataformas digitales o en el acceso al trabajo”.
De consagrarse una obligación de este tipo, se estaría salvaguardando de mejor manera la libertad de
las personas que trabajan en estos entornos virtuales, hoy sometidas a herméticos dispositivos
circunscriptos al control exclusivo de la plataforma.

Claramente, no está todo dicho. Están las definiciones, pero falta -nada menos- el cuadro de derechos
de las personas que trabajan en la economía de plataformas, tales como los principios y derechos
fundamentales en el trabajo, la seguridad y salud laboral, la prevención de la violencia y acoso, las
formas de remuneración, la protección de datos personales y la protección frente a la desactivación de
cuentas.

¿Por qué una norma internacional sobre trabajo en plataformas?
Seguramente esta pregunta debería haber sido formulada al inicio de esta nota. La respuesta está dicha
desde hace muchos años: desde 1919 el preámbulo de la Constitución de la OIT reconoce que “la paz
universal y permanente solo puede basarse en la justicia social”, y que “si cualquier nación no adoptare
un régimen de trabajo realmente humano, esta omisión constituiría un obstáculo a los esfuerzos de
otras naciones que deseen mejorar la suerte de los trabajadores en sus propios países”, y en 1944 la
Declaración de Filadelfia recuerda que el trabajo no debe ser considerado una mercancía y que debe
garantizarse a todos “una justa distribución de los frutos del progreso y un salario mínimo vital para
todos los que tengan empleo y necesiten esta clase de protección”. Ambos instrumentos constituyen la
mejor síntesis de la justicia social jamás superada.
En el otro extremo, la resistencia secular a la reglamentación de las condiciones de trabajo suele aducir,
sin pretensión alguna de originalidad, que las normas laborales obstaculizan la iniciativa privada y el
crecimiento económico. Alguna voz se escuchó en esa dirección durante la reunión de la OIT.

Pero todo indica que no es este el momento más propicio en el mundo para alegar que las cosas deban
seguir su rumbo “natural” sin interferencia del derecho ni de las políticas públicas en favor de la
igualdad.”  ENLACE 

Hugo Barretto Ghione es catedrático de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad de la
República y subsecretario del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

UCAB – Homenaje al Prof. O. Mantero: SEMINARIO WEB: La Construcción del Diálogo Social en América Latina. UCAB/Depto. de Diálogo Social Osvaldo Mantero. Jueves 26.06.2025, por Zoom

UCAB – Homenaje al Prof. Osvaldo Mantero
La Construcción del Diálogo Social en América Latina. Seminario WEB, organizan Instituto de Investigaciones Jurídicas / Departamento de Diálogo Social Osvaldo Mantero, UCAB. Jueves 26.06.2025, 17.00h (VEN), 18.00h (URU), por Zoom https://ucab.zoom.us/j/93819387761

Sobre el homenaje: El Departamento de Diálogo Social de la Universidad Católica Andrés Bello llevará el
nombre de Osvaldo Mantero, profesor uruguayo de Derecho del Trabajo, exiliado en Venezuela en los
años 70, donde desarrolló una reconocida tarea docente.
Justo y merecido homenaje al Profesor Osvaldo Mantero de San Vicente – Maestro inolvidable de más
de una generación de laboralistas uruguayos y venezolanos. Docente comprometido con la causa de los
trabajadores, siempre fue a su vez forjador de laboralistas, identificados con la lucha constante por la
concreción efectiva del trabajo decente.

Reflejando sus ideales, en 2010 Osvaldo Mantero fue asimismo miembro fundador de la Fundación
Electra para la promoción del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, donde se mantuvo activo
hasta su fallecimiento.
En 2020, la Fundación Electra publicó una antología de sus textos venezolanos:
Osvaldo Mantero San Vicente. Textos jurídicos venezolanos. Fundación Electra/Ed.FCU, Montevideo,
noviembre 2020.

 

12.06.2025: Nuevo informe conjunto OIT-Unicef: A pesar de los progresos, el trabajo infantil sigue afectando a 138 millones de niños en el mundo.

Trabajo infantil: Estimaciones mundiales 2024, tendencias y el camino a seguir. Informe
conjunto OIT-Unicef, 11.06.2025

“Un nuevo informe muestra una reducción de casi el 50 por ciento desde principios de siglo, pero el
mundo no logra alcanzar los objetivos de eliminación.
Las Estimaciones Mundiales sobre Trabajo Infantil 2024 de la OIT y UNICEF ofrecen un panorama
general de los patrones y tendencias del trabajo infantil. También describen la evolución del perfil de los
niños en situación de trabajo infantil, describen la naturaleza del trabajo infantil y dónde se concentra, y
exploran su impacto en la escolarización. El informe concluye con un análisis del futuro.

GINEBRA/NUEVA YORK (Noticias de la OIT) – Casi 138 millones de niños estaban empleados en trabajo
infantil en 2024, incluidos alrededor de 54 millones en trabajos peligrosos que probablemente pondrían
en peligro su salud, seguridad o desarrollo, según nuevas estimaciones publicadas hoy por la OIT y
UNICEF.

Los últimos datos muestran una reducción total de más de 22 millones de niños desde 2020, revirtiendo
un aumento alarmante entre 2016 y 2020. A pesar de esta tendencia positiva, el mundo no ha alcanzado
su objetivo de eliminar el trabajo infantil para 2025.

El informe, titulado Trabajo infantil: estimaciones mundiales para 2024, tendencias y el camino a
seguir ,  publicado un día antes del Día Mundial contra el Trabajo Infantil y el Día Internacional del Juego,
subraya una cruda realidad: si bien se han logrado avances, a millones de niños todavía se les niega su
derecho a aprender, jugar y simplemente ser niños.

Las conclusiones de nuestro informe ofrecen esperanza y demuestran que es posible avanzar. Los niños
deben estar en la escuela, no en el trabajo. Los padres deben recibir apoyo y tener acceso a un trabajo
decente para que puedan garantizar que sus hijos asistan a las aulas y no vendan productos en
mercados ni trabajen en explotaciones agrícolas familiares para ayudar a mantener a sus familias. Pero
no debemos dejarnos sorprender; aún queda un largo camino por recorrer para lograr nuestro objetivo
de erradicar el trabajo infantil, declaró el Director General de la OIT, Gilbert F. Houngbo.
Según los datos, la agricultura sigue siendo el mayor sector de trabajo infantil, representando el 61 por
ciento de todos los casos, seguido de los servicios (27 por ciento), como el trabajo doméstico y la venta
de bienes en los mercados, y la industria (13 por ciento), incluida la minería y la manufactura.
Asia y el Pacífico lograron la reducción más significativa de la prevalencia desde 2020, con una
disminución de la tasa de trabajo infantil del 5,6 % al 3,1 % (de 49 millones a 28 millones de niños).
América Latina y el Caribe logró una reducción relativa del 8 % en la prevalencia y una disminución del
11 % en las cifras totales, señala el informe.
África subsahariana sigue soportando la carga más pesada, con casi dos tercios de todos los niños en
situación de trabajo infantil (alrededor de 87 millones). Si bien la prevalencia disminuyó del 23,9 % al
21,5 %, la cifra total se ha mantenido estancada en el contexto del crecimiento demográfico.
“El mundo ha logrado avances significativos en la reducción del número de niños forzados a trabajar. Sin
embargo, demasiados niños continúan trabajando en minas, fábricas o campos, a menudo realizando
trabajos peligrosos para sobrevivir”, declaró Catherine Russell, Directora Ejecutiva de UNICEF. “Sabemos
que es posible avanzar hacia la erradicación del trabajo infantil mediante la aplicación de salvaguardias
legales, la ampliación de la protección social, la inversión en educación gratuita y de calidad, y un mejor
acceso a un trabajo decente para los adultos. Los recortes de la financiación mundial amenazan con
revertir los logros alcanzados con tanto esfuerzo. Debemos renovar nuestro compromiso de garantizar
que los niños asistan a las aulas y a los patios de recreo, no al trabajo”.
Las agencias advierten que es más necesario que nunca un financiamiento sostenido y creciente, tanto
global como nacional, para mantener los recientes avances. La reducción del apoyo a la educación, la
protección social y los medios de vida puede llevar a familias ya vulnerables al límite, obligando a
algunas a enviar a sus hijos a trabajar. Mientras tanto, la disminución de la inversión en la recopilación
de datos dificultará la detección y la solución del problema.
El trabajo infantil compromete la educación de los niños, limitando sus derechos y sus oportunidades
futuras, y exponiéndolos a sufrir daños físicos y mentales. También es consecuencia de la pobreza y la
falta de acceso a una educación de calidad, lo que obliga a las familias a enviar a sus hijos a trabajar y
perpetúa ciclos intergeneracionales de privación.
Los niños tienen más probabilidades que las niñas de participar en trabajo infantil a cualquier edad, pero
cuando se incluyen las tareas domésticas no remuneradas de 21 horas o más a la semana, la brecha de
género se invierte, señala el informe.

Desde el año 2000, el trabajo infantil se ha reducido casi a la mitad, de 246 millones a 138 millones; sin
embargo, las tasas actuales siguen siendo demasiado bajas, y el mundo no ha alcanzado el objetivo
global de eliminación para 2025. Para erradicarlo en los próximos cinco años, el ritmo actual de progreso
tendría que ser 11 veces mayor.
Para acelerar el progreso, UNICEF y la OIT piden a los gobiernos que: SEGUIR LEYENDO AQUÍ

ENLACE A RESUMEN EJECUTIVO (en español, 8 págs.)

ENLACE AL INFORME COMPLETO (en inglés, 62 págs.)


VER TAMBIÉN
Estimaciones mundiales del trabajo infantil para 2024 en cifras. 11.06.2025
Niveles y tendencias globales
Casi 138 millones de niños –59 millones de niñas y 78 millones de niños– se encuentran en
situación de trabajo infantil en todo el mundo, lo que representa casi el 8% de todos los niños
del mundo; 54 millones de los cuales realizan trabajos peligrosos que pueden perjudicar su
salud, seguridad o moralidad.

SEGUIR LEYENDO :
ENLACE
ENLACE AL PORTAL OIT SOBRE TRABAJO INFANTIL

Obligados a trabajar. En INDIGO. México, 12.06.2025 Reflexiones sobre el trabajo infantil. / En La Diaria, Uruguay, 12.06.2025

México
Obligados a trabajar 3.7 millones de niñas, niños y adolescentes. Escribe Elizabeth González Manrique, en Reporte INDIGO/Cinco días, págs. 12-15. México, 12.06.2025
“La labor de organizaciones a favor de la niñez ha resultado primordial para combatir el trabajo
infantil, sin embargo, los menores de edad aún se encuentran lejos de gozar plenamente de
sus derechos como humanos y como niñas, niños y adolescentes en este ámbito.”
IR AL ARTÍCULO https://www.reporteindigo.com/nacional/Obligados-a-trabajar-3.7-millones-
de-ninas-ninos-y-adolescentes-20250611-0095.html

 

Uruguay
Reflexiones sobre el trabajo infantil. Escribe Marcos Supervielle, en La Diaria/Posturas, del
12.06.2025

Comenzaré con una anécdota. En una ocasión, yendo en auto a eso de las 9.30, me detuve ante la luz
roja de los semáforos de Zonamérica. En ese momento se me arrimó al auto un niño a pedirme plata.
Tendría algo así como 8 o 10 años y quizás algo más, pero era muy pequeño, y no podía disfrazar su
mendicidad proponiéndome limpiar los parabrisas o algo así. En el momento en que abría mi ventana
para darle algo, apareció otro niño, más pequeño que el anterior, y le dijo: “¡Juancito, dice mamá que
cuando juntes los pesos suficientes, vayas al almacén a comprar leche para los hermanitos!”. La
composición de lugar que me hice me conmovió, y también, obviamente, le di algo más de lo que
mecánicamente había pensado darle.

De esta breve anécdota querría remarcar dos o tres cuestiones que me parecen centrales en lo que
respecta al trabajo infantil.

En primera instancia, que el trabajo infantil está profundamente ligado a la pobreza. La mayoría de las
veces es directamente consecuencia de ella. Es cierto que existe un trabajo infantil emergente de las
clases medias, por ejemplo, en la exhibición de niños en las propagandas televisivas u otras. Pero si bien
este tipo de trabajo debe ser sometido a normas jurídicas e incluso éticas, no es lo que nos preocupa en
este momento. El trabajo infantil es una manifestación de la pobreza, de las estrategias que asumen
familias pobres para poder sobrevivir.

En segunda instancia, la expresión de mendicidad que señalábamos anteriormente la consideramos un
trabajo. Y esta postura requiere un mayor desarrollo conceptual. Consideramos que esta situación de
mendicidad es trabajo porque de la forma en que se desplegó ante nuestros ojos, se inscribe como una
actividad socialmente necesaria, que es como definimos al trabajo. Que constituye una actividad, no hay
la menor duda, social y necesaria, porque se realiza en el marco de la cobertura de las necesidades de
una madre y de sus hijos. E incluso, en este marco, al niño que hace la mendicidad se le exige la
responsabilidad de aportar algo que, de no hacerlo, nadie lo hará en su lugar.

En tercer lugar, podemos señalar que a la hora en que se realiza esta mendicidad el niño debería estar
en la escuela. Es decir, la necesidad de la casa trastoca las prioridades normales de un niño, dándole al
trabajo mayor prioridad que al estudio escolar y a las actividades recreativas que son imprescindibles
para un niño de esta edad.

Este simple ejemplo muestra la relevancia de la necesidad absoluta de la erradicación del trabajo
infantil, es decir, de atribuirle al niño la responsabilidad de actividades que, de hecho, pueden ser
socialmente necesarias pero no deben quedar bajo su responsabilidad. Esto es relevante porque el
trabajo infantil difiere de las tareas que tienen una orientación de tipo educativo, como las que se
realizan en el seno del hogar o encuadradas en el sistema educativo, como por ejemplo la formación en
alternancia que realizan las escuelas agrarias del Consejo de Educación Técnico Profesional.
Pero, a su vez, es necesario realizar un repertorio de trabajos infantiles ya que estos incluyen trabajos
rurales, particularmente en las cosechas y en las zafras; artesanales, a veces en la pequeña industria, y
sobre todo comerciales y en el turismo. Esta diferenciación es necesaria para ir viendo las distintas
estrategias para visibilizar estas actividades y para pensar en políticas de corto y mediano plazo para su
erradicación. Es también necesario inventariar todos los trabajos infantiles que no tienen directa ni
indirectamente una contraprestación económica, por ejemplo, los trabajos domiciliarios de cuidados y
las tareas del hogar, que tienen fuertes consecuencias negativas sobre los rendimientos escolares,
cuando la carga de responsabilidad y de tiempo es muy importante.

Es también necesario inventariar todos los trabajos infantiles que no tienen directa ni indirectamente
una contraprestación económica, por ejemplo, los trabajos domiciliarios de cuidados y las tareas del
hogar.

En este contexto, es necesario, a través de investigaciones, mostrar el papel que juega el trabajo infantil
en el ausentismo y el abandono del sistema escolar, en particular en primaria, pero también en los
primeros años liceales o de UTU. Así como también en qué medida el trabajo en edades tempranas, aun
en tareas muy simples pero que lo alejan del sistema escolar, va determinando que su futuro sea
inevitablemente el de trabajar en el sector informal cuando se vuelva adulto. Sería importante realizar
estudios de las trayectorias de personas del sector informal para ver en qué medida el ingreso al trabajo
en la etapa infantil determina su inserción en el sector informal exclusivamente. Sabemos que en los
últimos años se llegó a reducir al 25% los trabajadores del sector informal, pero muy posiblemente en
ese porcentaje hay trabajadores que no pueden salir de ese sector porque su nivel de formación y su
trayectoria hacen imposible su pasaje al sector formal.

Por otro lado, podemos decir que el ejemplo que hemos dado al comienzo, aunque puede llegar a tener
consecuencias desastrosas para los niños, no forma parte de “las peores formas de trabajo infantil”. Tal
como se define en el Convenio internacional 182 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el
de la esclavitud y sus prácticas análogas, la trata de las niñas y niños, la servidumbre por deudas, la
oferta de niños para la prostitución, la producción de pornografía infantil, la utilización de los menores
para la realización de actividades ilícitas, en particular la producción y tráfico de estupefacientes, dañan
la salud de los niños en mucho mayor medida.

Las “peores formas de trabajo infantil” trascienden ampliamente las “actividades socialmente
necesarias” mencionadas antes, y requieren políticas focalizadas y urgentes que articulen políticas
represivas contra aquellos adultos que las promueven, con políticas de rehabilitación de los niños y niñas que son o fueron sometidos a estos trabajos aberrantes. Dicho esto, también es necesario realizar
estudios de cómo los niños son reclutados para realizar este tipo de actividades y en qué contextos se
produce su reclutamiento. Ello para generar políticas para modificar esos contextos con el objetivo de
que estas prácticas y trayectorias retrocedan.

  • La cuantificación de la cantidad de niños que trabajan, tal como surgirá del estudio realizado por el
    Instituto Nacional de Estadística (INE) en el marco del convenio realizado por el gobierno con la OIT y Unicef, nos dará cifras que nos permitirán aproximarnos más a la gravedad global del problema del
    trabajo infantil. Sin embargo, es necesario que su problemática se inscriba en la política general de las prioridades de la infancia en situación de pobreza y no como un fenómeno que se puede tratar
    aisladamente. Y por ello, como señalábamos, que podamos avanzar realizando un auténtico repertorio de trabajos infantiles, herramienta necesaria para realizar políticas más focalizadas y en ocasiones de urgencia, en ciertas formas de trabajo infantil que se califican como aberrantes y lesivas para el niño.
    Pero a su vez es necesario desarrollar políticas orientadas a transformar los contextos que producen una estructura social que propicia el trabajo infantil, la desafiliación escolar y el destino manifiesto de insertarse en el sector informal.
    En resumen:
  •  Planteamos que la temática del trabajo infantil y la lucha para su erradicación se integren
    plenamente a las políticas de la pobreza y de la infancia en el país, y dejen de ser percibidas
    como un fenómeno aislado.
  •  Para ello es necesario demostrar la vinculación del trabajo infantil con la deserción y el
    ausentismo escolar.
  •  Es necesario realizar un repertorio de trabajos infantiles de tal forma de poder hacer políticas
    más precisas en función de cada tipo de trabajo.
  •  Las “peores formas de trabajo infantil” requieren un tratamiento específico que presupone una
    fuerte participación de distintos servicios del Estado, particularmente la participación del
    Ministerio del Interior. A su vez es necesario estudiar los distintos mecanismos de captación de
    niños/as para el comercio de estupefacientes y la prostitución, en toda su complejidad, social,
    económica y cultural.
  •  Finalmente, es necesario estudiar, a mediano plazo, las consecuencias estructurales del trabajo
    infantil sobre el mercado de trabajo, observando las trayectorias de los trabajadores informales
    que iniciaron su trayectoria laboral en la infancia.
    *Marcos Supervielle es profesor emérito de Sociología.
    ENLACE https://ladiaria.com.uy/opinion/articulo/2025/6/reflexiones-sobre-el-trabajo-infantil/

Economía rural, Trabajo no remunerado: Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos. Productores de alimentos de subsistencia: la importancia de visibilizar su trabajo. OIT, 06.06.2025

En el Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos, la OIT analiza el trabajo de los productores de alimentos de subsistencia, según estándares estadísticos internacionales mejorados. OIT, 06.06.2025

“El Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos , que se celebra cada año el 7 de junio, nos recuerda
que garantizar el acceso universal a cantidades suficientes de alimentos inocuos es fundamental para el
desarrollo sostenible y el bienestar. Los productores de alimentos de subsistencia, que cultivan
alimentos para el consumo familiar con escasos o nulos excedentes para la venta, representan una parte
significativa de la producción mundial de alimentos y, por lo tanto, desempeñan un papel crucial en los
esfuerzos por lograr la seguridad alimentaria.

La mayoría de las explotaciones agrícolas del mundo son pequeñas propiedades (84 %) de menos de dos
hectáreas y contribuyen más a la producción mundial de alimentos que las explotaciones de cualquier
otro tamaño. Las explotaciones de menos de dos hectáreas son responsables de entre el 28 % y el 31 %
de la producción agrícola mundial y entre el 30 % y el 34 % del suministro mundial de alimentos,
mientras que cubren alrededor del 24 % de la superficie cosechada del mundo . Las pequeñas
propiedades tienen una mayor intensidad de cultivo o rendimientos más altos que las explotaciones más
grandes porque son las que destinan la mayor parte de sus cultivos (entre el 55 % y el 59 %) a los
alimentos. Aunque muchas pequeñas propiedades están orientadas al mercado, muchas otras se
dedican a la agricultura de subsistencia.

La prevalencia de la agricultura de subsistencia suele asociarse con un bajo nivel de desarrollo y una alta
tasa de pobreza. Si bien las pequeñas explotaciones agrícolas de subsistencia pueden alcanzar buenos
rendimientos, tienden a depender de  técnicas tradicionales intensivas en mano de obra,  lo que se
manifiesta en una menor productividad laboral. La agricultura de subsistencia también suele estar
asociada con recursos de capital limitados, menor valor añadido, limitaciones a  la organización, la voz y
la representación,  y una fuerte vulnerabilidad a los riesgos climáticos y las plagas. En este sentido,
mejorar el acceso a los mercados y al crédito de los agricultores de subsistencia suele considerarse un
motor del desarrollo sostenible. Sin embargo, el diseño de políticas eficaces y la realización de
investigaciones de impacto al respecto requieren estadísticas sólidas, oportunas y fiables sobre los
agricultores de subsistencia y su producción.

Hasta 2013, la definición internacional de empleo abarcaba no solo a las personas que trabajaban a
cambio de una remuneración o beneficio, sino también a quienes realizaban ciertos tipos de trabajo de
producción para el autoconsumo (como la agricultura de subsistencia) y otros tipos de trabajo no remunerado.

Por lo tanto, era muy difícil, si no imposible, distinguir a los agricultores de subsistencia de
los trabajadores remunerados y analizar sus características por separado de forma consistente y
coherente. Afortunadamente, en 2013, la 19.ª Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo
(CIET) adoptó la Resolución relativa a las estadísticas del trabajo, el empleo y la subutilización de la
fuerza de trabajo , que refinó la definición de empleo para referirse únicamente al trabajo a cambio de
una remuneración o beneficio e introdujo un marco de trabajo con cinco formas de trabajo (trabajo de
producción para el autoconsumo, empleo, trabajo en prácticas no remunerado, trabajo voluntario y
otras actividades laborales), lo que permitió y promovió la medición por separado de la participación en
diferentes formas de trabajo y la situación de las personas involucradas. El impacto de esta resolución
en los indicadores clave del mercado laboral puede evaluarse con esta herramienta de visualización .
Hasta la fecha, más de 120 países han implementado los estándares de la 19ª CIET en su principal fuente
oficial de estadísticas laborales (generalmente, la Encuesta de Fuerza Laboral).

La resolución de la 19ª CIET también definió a los productores de alimentos de subsistencia como todos aquellos que realizaron algún trabajo para producir alimentos a partir de la agricultura, la pesca, la caza o la recolección para contribuir al sustento del hogar o la familia (excluidas las actividades recreativas o de ocio), reconociendo que constituyen un subgrupo importante de personas en el trabajo de
producción para el autoconsumo para los encargados de formular políticas y los analistas.
Gracias a estos estándares estadísticos internacionales mejorados, ahora podemos conocer mejor a los
productores de alimentos de subsistencia, su prevalencia, sus características y su participación
(simultánea) en el empleo. Este blog resume esta nueva evidencia estadística.

Participación en la producción de alimentos de subsistencia en todo el mundo
Aunque más de 120 países ya han aplicado la resolución de la 19ª CIET, la prevalencia muy pequeña de
la producción de alimentos de subsistencia en muchos de ellos (en particular los países de altos
ingresos) implica que no se dispone de estimaciones fiables sobre esta actividad para todos los países
que han aplicado estas normas.” SEGUIR LEYENDO

foto: OIT

Discurso inaugural: El mandato normativo de la OIT es más pertinente que nunca, afirma el Director General de la OIT. 113ª CIT. 3 de junio de 2025

Discurso inaugural
El mandato normativo de la OIT es más pertinente que nunca, afirma el Director General de la OIT. 113ª CIT. 3 de junio de 2025

En la inauguración de la 113ª Conferencia Internacional del Trabajo, Gilbert F. Houngbo destacó el papel
estratégico de la organización en un mundo del trabajo cambiante.

GINEBRA (Noticias de la OIT) – El Director General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT),
Gilbert F. Houngbo, inauguró la 113ª Conferencia Internacional del Trabajo reafirmando la “importancia
estratégica del mandato de la OIT” en un mundo del trabajo que atraviesa una profunda
transformación.

“El mandato normativo de la OIT es más relevante que nunca”, enfatizó Houngbo en su discurso
inaugural. “Esto incluye no solo el desarrollo, la implementación y la supervisión de las normas
internacionales del trabajo, sino también la urgente necesidad de garantizar la igualdad de condiciones
en una economía global cada vez más interconectada y en rápida evolución”.
El Director General también destacó el papel de la Organización en la promoción de la justicia social
mediante políticas integradas. «Podemos y debemos actuar con determinación y coherencia para
promover la justicia social mediante un mejor equilibrio entre las dimensiones económica, social y
ambiental».

Houngbo reconoció que instituciones multilaterales como la OIT se enfrentan a un período de profundos
cambios. Si bien reconoció la incertidumbre en torno al futuro del multilateralismo, advirtió contra la
nostalgia de un pasado idealizado.

Podemos y debemos actuar con determinación y coherencia para promover la justicia
social mediante un mejor equilibrio entre las dimensiones económica, social y
ambiental. Gilbert F. Houngbo, Director General de la OIT

“En cambio, debemos mantenernos firmemente centrados en el propósito único de la OIT, tal como se
establece en su Constitución, y en las contribuciones perdurables que ha realizado a nivel mundial”, afirmó.

“Como institución, debemos tener la valentía, la humildad, la capacidad de escuchar y
adaptarnos, y la visión de futuro para mirar con determinación hacia el futuro. Este contexto exige
reformas: reformas para una mayor eficacia, pero también para una mayor eficiencia”.
Houngbo también destacó que la desaceleración del crecimiento mundial y el aumento de las tensiones
comerciales están presionando la creación de empleo. Subrayó que «el empleo no es un resultado
pasivo del crecimiento económico, sino una parte activa del mismo», y pidió vínculos más sólidos entre
la creación de empleo, la protección de los trabajadores y el desarrollo inclusivo y democrático.
La conferencia anual de la OIT reúne a delegados de trabajadores, empleadores y gobiernos de los 187
Estados Miembros de la OIT para abordar una amplia gama de cuestiones que tienen un impacto a largo
plazo en el mundo del trabajo.

El programa incluye:

  • Riesgos biológicos en el trabajo : segundo debate sobre las normas propuestas.
  • Trabajo decente en la economía de plataformas : primer debate sobre establecimiento de
    normas.
  • Proyecto de Programa y Presupuesto para 2026-27 : revisión de los gastos propuestos, las
    contribuciones y los estados financieros.
  • Transición hacia la formalidad y el trabajo decente : debate general sobre enfoques
    innovadores.
  •  Aplicación de las normas internacionales del trabajo 2025 – Información e informes sobre la
    aplicación de los convenios y recomendaciones.
  •  Cumbre sobre Desarrollo Social 2025 : aporte tripartito sobre la contribución de la OIT.
  • Convenio sobre el trabajo marítimo : aprobación de las enmiendas de 2025 al Código del MLC.

El segundo Foro Anual de la Coalición Mundial para la Justicia Social se celebrará el jueves 12 de junio de
2025 y reunirá a los socios de la Coalición y a las delegaciones tripartitas acreditadas de la OIT que
asistan a la Conferencia.
El primer día de la Conferencia, Edgar Moyo, Ministro de Trabajo y Bienestar Social de la Función Pública
de Zimbabue, fue elegido Presidente de la Conferencia. La Conferencia también eligió Vicepresidentes a
Juan Castillo, Ministro de Trabajo y Seguridad Social de Uruguay (Gobiernos), Hamidou Diop
(Empresarios) de Senegal y Hédia Arfaoui (Trabajadores) de Túnez.
La 113ª Conferencia Internacional del Trabajo, que se celebra en Ginebra, se desarrollará hasta el 13 de
junio.
ENLACE A OIT

Nueva plataforma mundial: La puerta de entrada mundial a las estadísticas laborales: la OIT se une a la plataforma de datos de la ONU. ILOSTAT, 29.05.2025

La puerta de entrada mundial a las estadísticas laborales: la OIT se une a la
plataforma de datos de la ONU. Marie-Claire Sodergren, ILOSTAT, 29.05.2025

Los datos de la OIT sobre el trabajo y el mundo del trabajo ahora forman parte de una
nueva plataforma mundial a la que tienen acceso las Naciones Unidas y el mundo en
general
“Como una de las primeras agencias de la ONU en unirse a la nueva plataforma de Datos de la ONU , la
OIT se complace en poner sus ricos y diversos datos laborales a disposición de un público global más
amplio. Gracias a esta colaboración, los usuarios pueden explorar millones de datos —que abarcan
empleo, desempleo, condiciones laborales y más— en la plataforma de Datos de la ONU, provenientes
directamente de ILOSTAT, nuestro portal central de estadísticas laborales.

“Con 7 millones de valores de datos ahora disponibles, esta integración refleja un gran avance para
hacer que las estadísticas laborales de la OIT sean más accesibles y utilizables en todo el sistema de las
Naciones Unidas y más allá”. — Rafael Diez de Medina , Estadístico Jefe de la OIT y Director del
Departamento de Estadística
Nuestra participación en UN Data se basa en una sólida base de intercambio de datos e
interoperabilidad, incluyendo el uso de SDMX , un estándar técnico que simplifica el intercambio de
datos. Esto hizo que la OIT fuera una de las primeras agencias en integrarse en la plataforma.

Una nueva ventana a las estadísticas laborales
La decisión de la OIT de unirse al Banco de Datos de las Naciones Unidas se basó en un objetivo común:
ampliar el acceso a estadísticas laborales fiables y de alta calidad. Al integrar los datos de ILOSTAT en
una plataforma común, aspiramos a llegar a nuevos usuarios —incluidos investigadores, responsables
de la formulación de políticas y otros organismos de las Naciones Unidas— que quizá aún no estén
familiarizados con la profundidad y amplitud de nuestra oferta de datos.

A través de este proceso, también reflexionamos sobre la usabilidad de nuestros datos, especialmente
para usuarios que podrían no estar familiarizados con los estándares y clasificaciones utilizados en las
estadísticas laborales. Por ejemplo, los usuarios encontrarán múltiples series de empleo basadas en
diferentes estándares establecidos por la  Conferencia Internacional de Estadísticos del Trabajo  (CIET),
como los de la 13.ª y la 19.ª CIET. Estos estándares reflejan cambios importantes en la medición del
empleo, a medida que los conceptos y definiciones evolucionaron para abarcar  nuevas formas de
trabajo . Si bien estas distinciones son cruciales para una interpretación precisa, pueden ser difíciles de
comprender fuera del ecosistema de ILOSTAT, e incluso, a veces, dentro de él.

Esta experiencia nos ha animado a reflexionar de forma más crítica sobre cómo presentamos los datos:
lo que resulta intuitivo para estadísticos laborales experimentados puede no ser obvio para la
comunidad de datos en general. La plataforma de Datos de la ONU nos ofrece un valioso campo de
pruebas para una difusión más centrada en el usuario, no solo en esta nueva plataforma, sino también
en nuestro propio portal.

Con la plataforma de Datos de la ONU , nos enorgullece contribuir a un panorama global de datos más
integrado y accesible, reafirmando el compromiso de la OIT con la transparencia, la interoperabilidad y
la innovación en las estadísticas laborales. Invitamos a todos los usuarios a explorar la información de la
OIT en la plataforma y a mantenerse al tanto de las actualizaciones periódicas a medida que
continuamos ampliando y mejorando nuestra oferta.
VER GRAFICA

 

WEF - Empleos y el futuro del trabajo: Informe sobre el futuro del empleo 2025. Foro Económico Mundial, 01/2025.

Informe sobre el futuro del empleo 2025. Foro Económico Mundial, 01/2025.
“El cambio tecnológico, la fragmentación geoeconómica, la incertidumbre económica, los cambios
demográficos y la transición verde, individualmente y en combinación, se encuentran entre los
principales impulsores que se espera que den forma y transformen el mercado laboral mundial para
2030. El Informe sobre el futuro del empleo 2025 reúne la perspectiva de más de 1000 empleadores
globales líderes, que representan colectivamente a más de 14 millones de trabajadores en 22 clústeres
industriales y 55 economías de todo el mundo, para examinar cómo estas macrotendencias afectan los
empleos y las habilidades, y las estrategias de transformación de la fuerza laboral que los empleadores
planean emprender en respuesta, durante el período 2025 a 2030.
ENLACE PARA DESCARGAR EL INFORME (pdf) y otros documentos


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Informe sobre el futuro del empleo 2025. Los empleos del futuro y las habilidades necesarias para conseguirlos. Foro Económico Mundial, 01/2025.

Informe sobre el futuro del empleo 2025.
Los empleos del futuro y las habilidades necesarias para conseguirlos. Foro Económico Mundial.

“Este artículo es parte de:Reunión Anual del Foro Económico Mundial

  • Según el Informe sobre el Futuro del Empleo 2025 del Foro Económico Mundial, en esta
    década se crearán alrededor de 170 millones de nuevos empleos.
  • El informe indica las tendencias macroeconómicas mundiales que impulsan el cambio en el
    mercado laboral.
  • Aquí, analizamos los empleos que se prevé que tendrán el mayor crecimiento en demanda y
    las habilidades que los trabajadores probablemente necesitarán en el futuro.

Las tendencias macroeconómicas globales crearán alrededor de 170 millones de nuevos empleos en
esta década, según un nuevo informe del Foro Económico Mundial que analiza el futuro del trabajo en
los próximos cinco años.

El Informe sobre el Futuro del Empleo 2025 concluye que, impulsado por el desarrollo tecnológico, la
transición verde y los cambios económicos y demográficos, el mercado laboral mundial se está
transformando.

Los empleos creados equivalen al 14% del empleo actual. Además, 92 millones de puestos de trabajo se
verán desplazados por estas mismas tendencias. Esto significa que habrá un aumento neto del empleo
de 78 millones de puestos.

¿Cuáles serán entonces esos empleos y qué habilidades necesitarán poseer las personas para conseguir
uno de ellos?
Para averiguarlo, el informe encuestó a más de 1.000 de los empleadores más grandes de todo el
mundo, que representan 22 grupos industriales y más de 14 millones de trabajadores.”

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Habilidades blandas y futuro laboral. Por Héctor Farina Ojeda, en Milenio/Economía empática, 09.06.2025

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La demanda de habilidades para los empleos del futuro nos ubica en dos planos muy
interesantes: por un lado la parte tecnológica y especializada que apunta a los puestos
vinculados a la inteligencia artificial, la ciencia de datos y las energías renovables, entre otros;
y por otro lado la necesidad de habilidades blandas: pensamiento crítico, creatividad,
liderazgo, resiliencia, influencia social, comunicación asertiva, capacidad de aprendizaje
permanente, etc. En un mundo cada vez más tecnológico y con un mercado laboral sacudido
por la inteligencia artificial, el capital humano es lo más importante, lo que más se requiere.

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